martes, 22 de agosto de 2017

FENOMENOLOGÍA DE LA EXISTENCIA COTIDIANA: EDUCAR PARA LA VIDA


FUENTE: educadesdelaciencia.blogspot.com
Lilian Arellano Rodríguez
FENOMENOLOGÍA DE LA EXISTENCIA COTIDIANA: EDUCAR PARA LA VIDA.
Inspirado en  Humberto Giannini
“La reflexión cotidiana” ED. Universitaria. Chile 1999

     Conocer al hombre en cuanto educable, es conocer su existencia real, esa existencia que se hace día a día, en un entretejido de hechos cuyo sentido debemos ahora indagar. Se nos ha dado el ser personas con la misión de tener que descubrirnos y realizarnos como tal; ello no es fácil, cuando no tenemos o no nos damos la oportunidad para hacerlo. Nos ha correspondido existir en un mundo; un mundo conformado por espacios habitados que aparecen como posibilidad y reto. ¿Cómo describiríamos este mundo?
    Humberto Giannini formula una arqueología de la experiencia cotidiana, un camino o método fenomenológico que irá tras los principios (arque= principio; arqueología= estudio de los principios) que nos permitirán dar cuenta de nuestro existir… Cotidiano, nos dirá “es lo que pasa todos los día”. ¿Cuál es el modo de pasar que caracteriza nuestra vida pasajera; en su vertiente espacial –topografía de lo cotidiano – y temporal -cronología de lo cotidiano?
    Somos seres de ruta: la ruta es un movimiento rotatorio, recurrente. La ruta describe un espacio y un tiempo que si saben ser vividos, no tienen por qué caer en lo rutinario. La rutina es ese trayecto rotatorio global por el que transcurre nuestra existencia mientras no ocurre ningún acontecimiento que rompa la rutina.


TOPOGRAFÍA DE LO COTIDIANO
Domicilio - calle – trabajo (escuela – universidad) - calle - domicilio…
     Con el término topografía de lo cotidiano, Giannini se refiere a una descripción de los lugares que conforman nuestra ruta de vida.  Topos= lugar; grafía= escritura, descripción.
Domicilio: Somos seres domiciliados. La casa nos separa del mundo público, es el lugar para el recogimiento cotidiano, donde puedo darme el lujo de ser yo; yo en la intimidad o privacidad de nuestro amor. Mi domicilio está conformado por mi o nuestro espacio que habito o habitamos –vestimos- con mis o nuestras cosas; mi o nuestros tiempos disponibles para acogerte, acoger a Dios o a mis invitados al hogar.
    Mi domicilio me da continuidad, seguridad de pertenencia y permanencia, asegura mi identidad, me permite reposar. El domicilio es el lugar para la reflexión (regreso a sí; flexión sobre sí); punto desde el cual me preparo para aventurar en el mundo y al cual puedo regresar como a lo mío.

La calle: Es el lugar de tránsito que me lleva desde mi domicilio a lo otro; es el lugar de trámite, de pasar, de camino hacia o de regreso; es el medio de circulación ciudadana. La calle es el espacio de todos y, por lo mismo, de nadie; en ella soy un hombre más, que pasa indiferente al lado de otros indiferentes. Pero la calle también es el espacio para hacer presente o mostrar lo que a los transeúntes pudiera detener e interesar: propaganda, vitrinas, manifiesto mural o protesta que intentan invadir las conciencias desprevenidas del que va transitando.
     La calle puede ser también un lugar para el encuentro o reencuentro ocasional; puede ser espacio para el desvío o extravío del transeúnte que puede distraerse, atrasarse. La calle es siempre “lo abierto”; lo que me da la posibilidad de “tomar otro camino”. Un entramado, apenas visible de normas, deben ser acatadas para prevenir que “pase algo” de tal forma
El trabajo, la universidad, el instituto, la escuela: El ser humano necesita trascender, servir a los demás; realizarse y ser reconocido como tal.  Para ello se prepara..., cada vez debe estudiar más y enfrentar diversos retos...,  superar calificaciones, no perderse en el "tener que ganarse la vida".  Las relaciones, a veces  dificultan el crecimiento personal: jefes, profesores, compañeros, subalternos, familia...  Trabajo, escuela, universidad, ... son lugares para ser ante otros; son lugares públicos que se distinguen por la búsqueda de un bien común.

    Abandonamos el domicilio -lugar para la vida privada y la intimidad- para ir a trabajar o estudiar.  Cada lugar público tiene una finalidad y ello requiere de una actitud y disponibilidad que sepa de respeto al bien común y al servicio público. Una es la actitud en un pub, otra en una biblioteca, hospital, escuela, club deportivo, estadio, templo... Incluso, con las mismas personas, debemos comportarnos acorde el sentido que tiene el lugar que compartimos: Aunque sea el amigo o el hijo, en el lugar de trabajo o escuela, el vínculo es de jefe, subordinado o compañero de tareas; profesor, alumno, apoderado..

     Se trata de lugares donde la comunicación es vertical, jerarquizada: el jefe, el profesor, el cliente…cada persona es vista en su función de su quehacer público: No da lo mismo que al paciente lo opere, el enfermero, arsenalero, secretaria administrativa o aseador. El médico cirujano asume la responsabilidad y cuida las jerarquías.

    La jerarquía cuando es justa, cuando responde a la complementariedad de las capacidades, saberes, vocaciones, etapas de vida o trabajo, estudio... son beneficiosas para todos: indican armonía, seguridad, convivencia en paz.  El problema surge, por el contrario, cuando priman los indicadores de poder por sobre toda razón; los logros por sobre toda realización. No sucede así, en el trabajo o estudio que da lugar a la realización y al servicio personal como unidades que se fecundan reversiblemente.




CRONOLOGÍA DE LO COTIDIANO
     El tiempo civil o convencional de relojes y calendarios, es el que todos acordamos para programar nuestros ocios y negocios o trabajos, para dividir y hacer con-mensurable la historia de la humanidad.
     El emperador Constantino, el año 321, sancionó la semana hebraica y ordenó el reposo dominical. Desde entonces se establece un itinerario septiforme de recogimiento y expansión; de reposo y trabajo. El domingo es una pausa de recogimiento, de reposo domiciliario, un tiempo de reflexión para no perderse en el tránsito, en el ser para otros sin ser si mismo. Generalmente, el tiempo de trabajo, es el tiempo ferial; el tiempo para hacer algo, para… adquirir, arreglar, presentar, tramitar, preocuparnos y ocuparnos de la feria…donde vendo o arriendo mis capacidades; donde compito, donde debo postergarme y ganar lo suficiente para fuera del día de feria, fuera del trabajo, en el domingo, en el domicilio, estar disponible para mi mismo.

     Días de fiestas y domingo, son el punto reflexivo temporal; días para el reencuentro consigo, con los demás, con la naturaleza, con Dios; son tiempos para salir del olvido y del anonimato; tiempo para la conversación, para atesorar y narrar lo digno de ser recordado, contado.

ESPACIOS Y TIEMPOS QUE DETIENEN LA RUTINA PARA NO CAER EN LO RUTINARIO:
La plaza: es el lugar para restaurar la vida ciudadana, interrumpir la linealidad de la calle y detenerse para habitar la ciudad o pueblo; es el espacio reflexivo de la comunidad; el lugar para el reencuentro ciudadano; para dejarse ver, saludar; para dejar de ser pasajero de la calle y hacer ciudad junto a los demás. A la plaza se vuelve periódicamente; en ella se congregan los grupos con intereses públicos comunes: escolares, universitarios, políticos, religiosos, deportivos, etc. para simplemente gozar del encuentro. Cada ciudad o pueblo tiene una plaza central desde la cual se construye y habita; sin ella, la ciudad sería tan sólo un conglomerado de domicilios. La plaza no es sólo un espacio; se viste para acoger. La vida en la plaza se muestra con todo su vigor el día domingo; en la semana sólo la buscan algunos jubilados o se detienen por algunos momentos algunos escolares.

El mall: Actualmente, los grandes centros comerciales, ocupan mayores espacios que, además de tiendas, contemplan café, restaurante, cines, amplios espacios para el encuentro, el paseo, la distracción.   Su gran auge, tal vez se deba a la presencia de guardias, que dan a la familia una sensación de mayor seguridad con respecto a las plazas, parques y otros lugares abiertos.  Es fácil ver a personas de diversas edades, solas o en grupos familiares que no compran sino pasean por el mall.


El bar o el café: El bar o café es el lugar para reunirse públicamente con los amigos, sin perder la privacidad; por ello estos lugares no tienen un centro; pues su misión es dar lugar a los rincones, a la posibilidad de arrinconarse, a generar lo que Giannini vivencia como “pequeños universos conversatorios cerrados” y otro como “núcleos confesionales”.
                Por ello hay que saber ir a un café a un bar; saber a qué se va y cómo, de tal forma no transgredir los espacios ni despersonalizarlos. En el bar o en el café, el tiempo mundano se detiene para dar espacio a un tiempo que se personaliza, se habita, se hace íntimo… porque convivo, porque creo un ámbito de vinculación; porque volvemos a ser nosotros, porque nos hacemos un tiempo para decir lo no dicho, expresar nuestros sueños inconfesables al simple público, jefe, funcionario, compañero de estudio o trabajo. Son lugares propicios para hacer confesiones; para dar testimonio de lo vivido.
                En la ruta diaria trabajo-domicilio, nos encontramos con la posibilidad de detenernos en el café o en el bar. Pero, insistimos, que hay que saber estar, existir en ellos; pues el hombre puede degradar su existencia en cualquier punto de su ruta; es más, en su propio domicilio.

24 IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN, DEL LENGUAJE, EN LA VIDA COTIDIANA
      Cuando el diálogo que es formativo se suplanta por el lenguaje informativo: Un diario tiene por oficio llevar la noticia, aquello que quebranta el pasar esperado, rutinario: el accidente, la violación en una calle o, peor, en el domicilio, la inclemencia del tiempo o la naturaleza que inesperadamente nos deja sin domicilio. El problema es cuando la información se tiende a volver rutinaria porque hemos perdido nuestro carácter formativo, nuestra sensibilidad, la capacidad de asombro, de crítica, de generar, de ideal, de valorar. ¿Es que ya no anhelamos formarnos, ser mejores; es la información sólo como curiosidad y no como descubrimiento que busca entender, saber, valorar?
      El lenguaje meramente informativo es lineal, no da espacio al encuentro, a la fecundidad, a la reflexión; es ferial: vocifera; se mueve por el principio de la eficacia, busca transmitir, invadir nuestra conciencia.
      Cuando hay encuentro, respeto, la información se entrega sin invadirlo, con amabilidad, como una propuesta o invitación a re-crear, a re-pensar, re-plantear. Es cierto que muchos momentos de la vida –una operación, una huida ante la avalancha intempestiva, un estado de guerra- requieren de instrucciones dadas por quien toma el cargo y, por lo mismo, asume la responsabilidad; el problema es cuando la información suplanta o invade los espacios y tiempos que debían ser para el diálogo, para el encuentro, la reflexión: domicilio, universidad, plaza, bar, templo y otros.
     El diálogo suspende la rutina; incluso para hacerla más eficaz pues el diálogo siempre es fecundo. El diálogo tiene como condición, como requisito que existan los dialogantes, esto es, personas únicas, que tienen una perspectiva de existencia porque existimos desde una intimidad única que se enriquece en la convivencia reflexiva y sobrecogedora; precisamente porque el otro me expone lo diverso; lo que yo desde mi existencia no había captado. Para llegar al diálogo hay que quererlo; hay que convocarlo y ser capaz de tener la apertura y la generosidad para acoger; la valentía para gracias a ese diálogo reconocer muchas veces que mi perspectiva era errónea. El diálogo puede ser drama o comedia; pero en todo caso me apela, me pone en juego, me saca de lo rutinario que por anodino se vuelve muchas veces invisible y que, anquilosado o encostrado, ya no sentimos y por ello nos hunde sin que lo intentemos superar. El diálogo ha de regirse por el principio de verdad, de superación.
       La polémica degrada el diálogo: la polémica surge con afán de poseer, dominar, no escuchar, sacar provecho, abatir, derribar psicológica o físicamente. Puede se una polémica que surja espontánea o prevista, premeditada. La polémica busca el enfrentamiento, el encontrón, el conflicto, el culpar al otro al que ve como enemigo o competencia. El polémico no va a dialogar, va a ganar, a salir airoso y llamar la atención porque la polémica es bulliciosa.

LA NARRACIÓN COMO OBSERVACIÓN DIALÓGICA DEL PASADO
      La narración da cuenta de algo, describe lo que pasa. Narramos lo que ha pasado; aquello que se hace presente en el recuerdo y lo comparto a través de la palabra. Por ello, la narración es insustituible en el conocimiento de nuestra biografía personal y de la historia del mundo.
     Así, para comprender los actos de una persona, necesitamos su narración de los mismos y la interpretación de sus intenciones. Se narra la existencia que es transcurrir; siempre novedad y recuerdo; en cambio, el conocimiento de las leyes naturales, repetitivas, inconmovibles, no se narra sino se describe y explica en el quehacer científico. Se narra para encontrarnos con el otro, para dialogar.
     Muy distinta es la explicación científica a la conversación: Se hace ciencia para entender lo que estudiamos y, si se dialoga con el otro científico o estudioso, no es él foco de atención sino la realidad en estudio.

LA DEGRADACIÓN DE LA VIDA COTIDIANA: UN RETO PARA EDUCADORES.
     Si la existencia cotidiana, si nuestro domicilio y ruta se degradan, nuestra existencia cae en la degradación, en el vértigo. Si el domicilio no es un espacio para la reflexión, si él no me acoge, si no me asila del mundo; si con quien convivo en el domicilio no entro en diálogo, no hay encuentro; si no soy capaz de fundar mi o nuestro hogar, caigo en la desolación, huyo del que está allí porque lo siento ajeno y un impedimento para ser yo. Las cosas me son ajenas, no me dicen de ni o de nosotros: me invaden. Entonces me aburro y busco la evasión en cualquiera de sus formas o me violento agrediendo a los que se encuentran en mi retorno cotidiano y aparecen como obstáculo: el aborrecimiento es una forma exaltada de aburrimiento.
     Si el trabajo se transforma en un espacio que me asfixia, que me despersonaliza y rebaja a puro medio, si no me reconoce como persona, si a él voy como a aquello inevitable y única forma de tener lo indispensable para subsistir o si fascinado por la avaricia o poder voy a él como a un engranaje de eficacia sin más, al servicio de mi pasión: caigo en el desgano que me puede llevar a la acidia, depresión, o en el vértigo del envilecimiento que me convierte en un desalmado.
     Aburrimiento, acedia, inhospitalidad, envilecimiento expresan la degradación de la vida cotidiana, de la rutina que se vuelve rutinaria: Domicilio, calle, bar, plaza, trabajo, escuela, Universidad, entre otros, se vuelven inhóspitos porque el hombre se volvió inhóspito y se perdió a sí mismo en la automatización, la masa, la indiferencia, la pérdida de los ritos, la conectividad, la rapidez y la furia...


LA DESHONRA DEL LENGUAJE

LA DESHONRA DEL LENGUAJE
ANNAMARIA BARBERA: 

“La corrupción de las personas, las sociedades y la política comienza por la corrupción de los conceptos”.  Alfonso López Quintás.

TEMARIO DEL ARTÍCULO:
Introducción
1. Definición  de manipulación.
2. Circunstancias que favorecen la manipulación.
3. Procedimientos estratégicos usados en la manipulación.
4. Diversos tipos de manipulación.
5. Consecuencias de las manipulaciones en el ser humano.
6. Antídotos contra la manipulación.
7. Bibliografía.

INTRODUCCIÓN
“Un pueblo privado de libertad interior regresa fácilmente a estadios de primitivismo y barbarie, con un cultivo abierto por lo vulgar y grosero, aunque disfrute de un alto grado de bienestar”. Esto decía Ortega y Gasset ya en 1929, en su libro La rebelión de las masas. En el período de entreguerras, algunos filósofos como Gabriel Marcel y un buen número de intelectuales pedían en Europa un cambio en el estilo de pensar, sentir y actuar. Emmanuel Mounier, en su revista Esprit, señalaba la urgencia de detener la creciente deshumanización de Occidente. Por su parte, Albert Camus instaba a terminar con la mutilación sistemática de las almas y volver a dar al hombre su voz de humanidad.
Esas voces se han ido multiplicando, y hoy se levantan en los cinco continentes. ¿Pero qué hemos hecho? Las hemos dejado clamando en el desierto, y hemos acogido en cambio  los sofismas del relativismo y las degradaciones humanas instauradas por el empirismo materialista, que desembocan inevitablemente en el nihilismo contemporáneo.
Nos hemos tragado el slogan de que somos libres porque vivimos en democracia y tenemos un alto grado de tecnología. Una democracia que no es democrática y una tecnología cada vez más capturada por el marketing. Esta ingenuidad nos ha dejado vulnerables ante la manipulación de las conciencias, y ha permitido que seamos dominados en muchos aspectos, sin entender las verdaderas causas de nuestra descomposición social, del progresivo aumento de la delincuencia, la drogadicción, el alcoholismo, las perversiones sexuales, la corrupción política, la depresión, y sobre todo la confusión que impera respecto a las opciones superiores de la vida humana. Simultáneamente, el incremento de esos síndromes ha ido atrofiando en la misma proporción nuestros mejores sentimientos sociales: solidaridad, generosidad, compasión.
 Necesitamos emanciparnos de esos condicionamientos, y generar una concepción de la vida definitivamente acorde con la condición humana. Uno de los primeros pasos es analizar críticamente nuestras circunstancias y empezar a recuperar el lenguaje secuestrado por los manipuladores, para ir ganando una libertad interior que nos permita elegir en cada momento lo que realmente mejora nuestra experiencia de la vida.
Para elaborar este trabajo consulté varias fuentes bibliográficas.  Pero la mayoría de las ideas y ejemplos fueron extraídos de las obras de Alfonso López Quintás, filósofo español de la corriente personalista, que ha investigado a fondo este tema crucial de nuestro tiempo.

1. DEFINICIÓN DE MANIPULACIÓN.
La manipulación responde a la voluntad de dominar a personas o grupos para dirigir su conducta en cualquier ámbito de la vida. .
Manipular significa manejar. Los objetos se manipulan, pero cuando esto ocurre con el ser humano, es tratado también como una cosa, y su dignidad queda mutilada. Esta cosificación constituye un envilecimiento que provoca en mayor o menor grado la pérdida de la libertad. Sin embargo, dicha pérdida no es percibida en el plano consciente; el manipulado no se percata de que es conducido a una decisión, y no advierte hasta qué punto es dominado.
Lo que se busca es provocar un estado de conciencia, una acción, pero sin presionar ni emitir un mandato, sino actuando sobre el inconsciente, sobre el sistema nervioso, sobre los instintos o la emotividad. La persona no recibe razones que pueda analizar, sino que es vencida desde su propio interior.
El manipulador recurre a un manejo estratégico del lenguaje, que opera de modo au-tomático sobre la inteligencia, la voluntad y el sentimiento, anulando la capacidad de reflexión critica.
Numerosos libros escritos sobre el tema señalan hasta qué punto los mensajes subliminales pueden distorsionar la toma de decisiones; evidentemente, es un fenómeno vinculado con la manipulación. Se han hecho pruebas que han revelado cómo la comunicación publicitaria puede generar necesidades que la gente no tiene, para incitarla a consumir.
Leonard Mlodinow, investigador de CALTECH, acaba de editar un libro sobre la importancia de la comunicación inconsciente: Subliminal: How your unconscius mind rules your behavior.

2. CIRCUNSTANCIAS QUE FAVORECEN LA MANIPULACIÓN.
2.1 El ethos occidental (ethos = sistema de valores de una sociedad o de una cultura).
Morris Berman, en su libro El Reencantamiento del Mundo, emite este certero diag-nóstico sobre el Occidente contemporáneo: “Los individuos y las sociedades son entidades organizadas, están codificados de una determinada manera, que es coherente y tiene sentido tanto en términos emocionales como cognitivos para sus miembros. El proceso de codificación es lo que las hace estables”.
“La mayoría de nosotros, que nos hemos formado en las sociedades industriales de Occidente, hemos sido entrenados dentro de sus pautas instrumentales, y por eso mismo no nos percatamos de estas pautas; constituyen nuestro “ethos”, son lo normal, y por tan-to nos resultan invisibles”.
Esto hace que nuestras relaciones y hasta el ejercicio de nuestra razón sean también
instrumentales, y que nos resulte natural usar la manipulación. Ya no se pregunta: “¿Es esto bueno?”, sino solamente: “¿Funciona, es útil?”

2.2 El moderno paradigma mecanicista, derivado del método cartesiano.
Según Descartes, conocer consiste en dividir una cosa en sus componentes funcionales, hasta llegar a las funciones indivisibles, y luego rearmarla, haciendo el proceso inverso. Establece así que cada cosa es sólo la suma de sus partes.
Esa visión cartesiana fue extrapolada al ser humano, y distorsionó en gran medida sus relaciones con el mundo, con las personas y consigo mismo. Se pensó que todo era un objeto distante y desconectado del hombre, hasta concluir al fin que el hombre mismo era también una cosa, que su cuerpo, mente y espíritu estaban separados como las partes de una máquina, y que por lo tanto su manipulación era perfectamente legítima.

2.3 El relativismo. La filosofía positivista de Augusto Comte difundió la creencia de que el único conocimiento real es el que proporciona la ciencia experimental y matemática, y que cada descubrimiento científico es relativo a una situación y a un  momento  determinados, de modo que nunca se puede alcanzar un conocimiento válido para las de-más situaciones.
 En Consecuencia, no existe ninguna verdad absoluta. En eso consiste el relativismo, que termina provocando el subjetivismo cognoscitivo y hasta la abulia mental, ya que para los relativistas, como dicen los conocidos versos de Campoamor, “Todo es según el color – del cristal con que se mira”.
La investigación científica ha confirmado el carácter cambiante de los fenómenos físicos. Pero mucha gente de hoy proyecta esa constatación a los asuntos humanos, y da por supuesto, sin el menor análisis, que todos son procesos mutantes, y que también lo son los conceptos, los valores, las normas morales, y todas las convicciones que consideramos verdaderas. Así el hombre debe adaptar su mente y su conducta al flujo temporal de la vida. La tradición es un pesado fardo que bloquea el avance y el progreso.  Ser calificado de progresista parece ser el supremo elogio de nuestra época. Un escenario altamente propicio para toda clase de manipulaciones.

2.4 La banalización de la vida humana actual, provocada por el torrente informativo que nos llega a través de los medios de comunicación. Ese alud incesante no nos transmite auténticas verdades, y no nos deja tiempo para la reflexión personal, la revisión crítica y la búsqueda del verdadero conocimiento. Acumulamos datos inconexos, que nos ocultan los significados de fondo de la realidad. 

2.5 El secuestro del lenguaje. Pervierte su carácter de instrumento de la verdad, y lo convierte en un ilusionismo destinado a provocar falsas percepciones en todos los ámbitos de la realidad. La imprecisión y ambigüedad del lenguaje actual, que adultera el significado de palabras claves para la vida humana, no es una mera moda, sino un síndrome de nuestro tiempo, y crea un clima propicio a toda suerte de manipulaciones, puesto que es en la confusión mental donde el manipulador se mueve a sus anchas, convirtiendo el lenguaje en un antilenguaje, en un arte de seducción urdido para engañar y someter.

2.6 La carga emocional de algunas palabras, que la manipulación del lenguaje durante muchos años ha incrementado de manera inverosímil. Ejemplo: la palabra “izquierda”, aplicada a una determinada corriente política. Primero se usó para designar la ubicación de un determinado grupo en el hemiciclo del parlamento francés. Luego se la vinculó con los movimientos revolucionarios en pro de la libertad, y con la abolición del orden sociopolítico establecido. Posteriormente se le agregó el concepto de cambios innovadores para el futuro. Ahora, la palabra “izquierda” equivale para muchos a Libertad y Progreso, y ambos términos están permeados por una alta carga emocional.

3. PROCEDIMIENTOS ESTRATÉGICOS USADOS POR LA MANIPULACIÓN.
3.1 La primera ley del demagogo manipulador es no matizar los conceptos, a fin de asignarles en cada momento el sentido que mejor se adecúe a sus fines de estratega del pensamiento.
El que intenta dominar no va nunca a lo esencial y nuclear, subraya los pormenores que le interesan para impresionar la sensibilidad de la gente, no para resolver el asunto que se está tratando.
Empobrece el lenguaje para poder tergiversarlo.
El uso banal del lenguaje le permite hacer tabla rasa de convicciones profundas, criterios y normas morales, es decir, de todo lo que sustenta el mundo del espíritu, y banalizarlo al igual que las palabras.
El manipulador no acepta el diálogo como medio clarificador de las ideas, porque si lo hace debe enfrentar los significados de fondo de los conceptos.

3.2 Redundancia desinformativa tendenciosa, empleada para crear un clima favorable a toda clase de equívocos y errores.
Una mentira o una verdad dicha a medias, si es repetida por un medio de comunicación,
acaba convirtiéndose en una verdad de hecho, que nadie discute para no quedar descalificado socialmente.
Mauricio Electorat dice en un artículo publicado por El Mercurio: “Lo que no aparece en TV, no existe. Para las masas el principio de lo real es la TV, la gente toma lo que aparece en la pantalla como la verdad misma, sin detenerse a pensar en la manipulación que de hecho hay detrás. Se confunde sin más la pantalla con la realidad”.
Y M. Mac Luhan, un gran teórico de la comunicación, afirmó: “El Medio es el Mensaje. No se dice algo porque es verdad; se toma como verdad porque se dice”.

3.3 La insistencia como táctica de persuasión, unida a la redundancia desinformativa.
Cuando se repiten mecánicamente ideas o imágenes cargadas de intención ideológica, se las graba a fuego en las conciencias de la gente.
No se demuestra nada, no se dan razones, pero el mero hecho de repetir multiplica la presencia de lo repetido en el clima cultural. Esa presencia renovada una y otra vez lo hace cotidiano, y lo cotidiano acaba siendo para muchos algo natural, que no se pone en tela de juicio.
Repetir un slogan, un lema, una consigna, martillear sin pausa una idea, y el resultado es que los pensamientos, las emociones y las conductas de la gente quedan condicionados en el sentido dispuesto por el manipulador.
“Es lo que se lleva, lo que se usa, lo actual, lo que piensa y hace todo el mundo”.
Son las frases típicas con que muchos justifican su pasivo sometimiento a la sofística contemporánea.
El poder oculto de la repetición induce a ciertos agentes y sectores ideológicos a insistir en unas cuantas ideas básicas, toscas y carentes de toda fundamentación, pero astutamente pensadas y formuladas para generar un clima de opinión favorable a sus propias tesis y posiciones.
Detrás de esos manejos late una amenaza implícita: “No se les ocurra denunciar esto, porque se exponen a ser considerados reaccionarios, anticuados, retrógrados, intransigentes,
dogmáticos, fascistas, etc., etc.” Calificativos bien escogidos por los virtuosos del arte manipulador. Y si la denuncia procede de algún grupo opositor relevante, se pone en marcha cualquier maniobra de desprestigio, para anular el efecto que pueda causar en la ciudadanía. Mientras tanto, en los medios de comunicación se continúa emitiendo el mismo mensaje partidista, día tras día.

3.4. El manipulador se las ingenia para engañar sin mentir. Opera con trucos basados en el uso arbitrario del lenguaje y de la imagen, y lo hace velozmente, como un ilusionista. Acelera los análisis y los debates, para no dar tiempo a profundizar en ninguno de los temas abordados, usando palabras “talismanes” como libertad, autonomía, democracia, igualdad, derechos, progreso, cambio, diversidad, consenso, demanda ciudadana, etc., y tan rápidamente que es imposible esclarecer su verdadero significado, con lo cual se perpetúa el significado erróneo que les han impartido décadas de manipulación semántica.

3.5 Otras veces el manipulador miente abiertamente y sin medida. La eficacia de la mentira propalada rotundamente, sin vacilación alguna, fue señalada por el propio Lenin, quien acuñó esta máxima: “Contra los cuerpos, la violencia; contra las almas, la mentira.” Afirmó que la verdad era un prejuicio burgués, y que la mentira debía ser empleada cada vez que fuera útil.

3.6 Utilización del lenguaje emocional de las canciones.
Una de las formas de sacar partido a la emotividad de la gente y dejar fuera de juego a la inteligencia crítica, es utilizar canciones para suscitar determinados sentimientos, pues también se pueden inyectar consignas ideológicas a través de sus letras. Es el caso de muchas canciones de protesta, y de otras que promueven la rebelión contra el “establishment”, la anarquía moral, o el vivir como a uno se le dé la gana.

3.7 El recurso de la mofa, la burla y el escarnio. Ataca el flanco más débil del adversario, endosándole caricaturas que lo ridiculizan, o deformando su imagen pública mediante una deliberada desinformación. Ambas adulteraciones se difunden a través de medios informativos aparentemente ajenos al manipulador, para dar así una impresión de objetiva imparcialidad. De esta manera, la mayoría de las personas harán caso omiso de las razones que esgrima el adversario.
El recurso de la mofa no concede al adversario el don de la palabra, no le permite explicarse, defenderse, discutir un problema. Lo pone en una situación de desamparo total ante la gente, para que ésta no caiga en la tentación de iniciar con él un diálogo que pueda esclarecer cómo es en realidad.

3.8 Alteración sinuosa del sentido de términos y locuciones.
Dada la carga emocional implícita en cada vocablo y cada expresión del lenguaje ordinario, el demagogo sustituye los que detonan una carga emocional adversa a sus propósitos por otros que generan la carga contraria.
Ejemplos:
Aborto = Interrupción voluntaria del embarazo.
Régimen totalitario = Democracia popular.
Bandas de delincuentes políticos = Comandos de guerrillas urbanas.
Campos de concentración = Centros de reeducación.
Etc.
Son máscaras semánticas que ocultan los hechos reales, mediante el astuto expediente de designarlos con otras palabras.

3.9 Estimular la tendencia a los logros fáciles que no requieren esfuerzo, y a las sensaciones automáticamente placenteras, sobre todo las de tipo colectivista. El propósito es impedir que la gente desarrolle su inteligencia, sus capacidades funcionales y su creatividad, y se vaya embruteciendo al adquirir hábitos adictivos. Ejemplos: el fanatismo futbolístico, el carrete adolescente y juvenil, reunirse con los amigos después del trabajo para consumir cantidades descomunales de cerveza, el chateo por Internet, los juegos electrónicos, etc.

3.10 Desvío de la atención. Lo usa el manipulador cambiando de tema en un debate cuando alguien expone un argumento contrario a sus posiciones, o suscitando un escándalo que le sirva como cortina de humo para tapar una noticia adversa a sus intereses.

3.11 Valoración por vía de concordancia y por vía de oposición o rebote.
El manipulador no valora los hechos y acontecimientos de modo directo, atendiendo a su configuración objetiva, sino confrontándolos con una realidad distinta. Esa confrontación puede asumir dos alternativas: armónica y colisional.
La valoración por confrontación armónica tiene lugar cuando se procura que en la mente de una persona se superpongan dos imágenes: la del producto que se quiere vender y la de otra opción sumamente atractiva para la sensibilidad de mucha gente. Así el producto quedará asociado a la segunda imagen, y aparecerá orlado de un nimbo radiante, que la impulsará inconscientemente a comprarlo. Ejemplo: “Destapa la felicidad”, slogan usado para promocionar una bebida gaseosa.
La confrontación colisional es aplicada por el manipulador a ciertos dualismos sociales y económicos, cuando uno de sus extremos ha sido previamente execrado mediante una campaña de descrédito, y el otro enaltecido como su polo opuesto. Ejemplos: “La derecha y la izquierda“. Los ricos y los pobres”. “Los empresarios y la clase trabajadora”. “Los privilegiados y los desposeídos”.
Ese uso confrontacional genera una colosal energía que anula toda posibilidad de reflexión, entendimiento y concordia.

3.12 Interpretación reduccionista del ser humano.
Consiste en alterar astutamente los esquemas mentales, por ejemplo, oponiendo Libertad a Límite, Autonomía a Solidaridad, Verdad a Diversidad, Ideales Superiores a Realismo.
Los conceptos, una vez banalizados y empobrecidos de sentido, se enfrentan entre sí y forman dilemas. Cuando las conciencias se pueblan de falsos dilemas, la vida humana se parte en fragmentos recíprocamente inconciliables, y queda expuesta a toda clase de errores y desorientaciones. Otro escenario propicio a las manipulaciones.

3.13 Difamación de personas o instituciones que trabajan por objetivos contrarios a los del manipulador, y que ejercen alguna función directiva de la sociedad.
Aquí todo vale: orquestar calumnias, propalar rumores (“Dicen que…”), dar en la prensa por culpable al que está siendo investigado, etc. (Carlos Bombal se retiró de la política debido a las falsedades difundidas en su contra).
Así la opinión pública puede ser manejada impunemente por quienes dominan los medios comunicacionales.

4. TIPOS DE MANIPULACIÓN.
Las formas de manipulación son diversas, pero tienen un rasgo común: bloquean o anulan la capacidad de pensar, sentir y actuar libremente, y lo hacen de manera hábilmente encubierta.

4.1 La manipulación del marketing.
La publicidad comercial puede traicionar su función natural —informar y orientar a los consumidores—, e intentar inyectarles motivaciones irracionales para que compren ciertos productos o ciertas marcas de los mismos. Entonces se convierte de hecho en un poderoso agente del consumismo. A veces va incluso más allá, y crea necesidades artificiales de productos y servicios, para impulsar a la gente a adquirir  cosas que no necesita.
Con frecuencia apela deliberadamente a motivos como la envidia, la codicia, la emulación, el sentimiento de inferioridad, el status social basado en tener y no en ser. Es decir, explota y pone de relieve las indigencias humanas, y presenta el consumismo como una opción superior de la vida.
Excita también el deseo y la voluntad de poseer, para disfrutar satisfacciones proclamadas como un fin en sí mismo. Trastoca así paulatinamente el sistema de valoraciones del ser humano, reemplazando lo esencial por lo accesorio y contingente. El slogan comercial “Soy lo que ves”, usado para publicitar ropa, es un típico ejemplo de ese trastocamiento.
La explotación mercantil de las mujeres es un abuso frecuente, y al mismo tiempo nefasto. La exaltación publicitaria de cosméticos, perfumes, atuendos femeninos, marcas de champú y otros productos de belleza a la categoría de instrumentos mágicos de seducción, legitima y estimula en alto grado la vanidad, convierte el atractivo físico en un ícono al que hay que endir culto, deja fuera a las que no lo poseen, y degrada el valor de ser madre y dueña de casa.

4.2 La manipulación ideológica.
Una ideología es una concepción simplista, unilateral, tosca y utópica de la vida humana, desconectada de la realidad. Por eso las ideologías no tienen poder de convicción y persuasión, y sólo pueden ser inoculadas en la gente de dos maneras: por la violencia, y entonces se convierten en dictaduras totalitarias; o por la astucia, y en tal caso recurren a las diferentes estrategias urdidas por la manipulación, sobre todo la del lenguaje.
El peor efecto de la manipulación ideológica es que inyecta en las conciencias falsos  modelos de la vida y la conducta humanas, que no corresponden a la verdadera condición del hombre, sino que han sido formulados arbitrariamente por un designio político.
Los ideólogos operan a largo plazo, con paciencia y visión de futuro, a fin de que sus formulaciones teóricas vayan seduciendo progresivamente incluso a quienes las rechazan en una primera etapa, oponiéndoles su propia reflexión crítica.
El comunista italiano Antonio Gramsci diseñó una estrategia completa, altamente eficaz, para lograr el poder político a través de la infiltración cultural. Esa estrategia ha sido adoptada por casi todas las corrientes marxistas de Occidente, sobre todo por el autodenominado “socialismo renovado”. Ahora la izquierda occidental no intenta alcanzar el poder por la vía revolucionaria, sino a través de procesos electorales, y su recurso favorito es manipular el lenguaje, para modelar las ideas y los sentimientos del “pueblo” según el modelo acuñado por Gramsci, y legitimarse así como una alternativa política respaldada mayoritariamente por la ciudadanía.
Esa manipulación ha sido brutal, en los medios de comunicación y en todos los ámbitos humanos: política, orden social, educación, arte, sistemas jurídicos, economía, trabajo, etc., y ha llegado al extremo de invadir la vida privada. Se han desarticulado las creencias y los valores opuestos al socialismo gramsciano, se han adulterado los auténticos significados de los conceptos reemplazándolos por categorías marxistas, se ha expulsado a Dios de la realidad, y se ha convertido al ser humano en un simple engranaje mecánico del colectivo social, trastocando su naturaleza y dejando fuera del juego todas sus tendencias y aspiraciones superiores.
Gramsci fue un maestro en el arte de manipular. Lo fueron también los que aplicaron sus tácticas en el pasado, y lo son sus actuales seguidores, que las han puesto en práctica en todas las instancias del quehacer humano.
Han instaurado un sistema educativo modelado por el materialismo, y han puesto en jaque la libertad de enseñanza, estableciendo planes de estudio obligatorios centrados en conocimientos puramente utilitarios, que no enseñan a vivir, no activan las potencialidades naturales de los alumnos —sobre todo las que generan un sano desarrollo de la personalidad— y descartan todas las dimensiones trascendentes, incluidas las de la moral y la religiosidad.
Han logrado la aprobación de leyes contra natura mediante los votos de mayoría (una mayoría hábilmente manipulada), con lo cual muchos tienden a pensar que todo lo legal es oralmente lícito.
Han infiltrado ideológicamente obras artísticas y espectáculos, y lo han hecho a todo dar, sin que la gran masa lo advierta. Ejemplo: Los pitufos, programa infantil de TV que se transmite todos los días en nuestro país. El malo de la serie (Gargamel) es un monje que usa sotana, y el castillo donde vive es una iglesia. Los protagonistas simpáticos y entre-tenidos, con los cuales los niños se identifican, son el mentiroso, el irresponsable, la vanidosa. Los personajes que repelen son el trabajador, el responsable y el caritativo.
Una película de tantas: El año pasado en Marienbad. Su creador y director, Alain Robbe–Grillet, explica así cómo debe ser vista: “La historia narrada le parecerá la más realista, la más verdadera, tan pronto como acepte prescindir de aburridos análisis e ideas interpretativas. Sólo debe dejarse llevar por sus emociones. Se debe acabar con el mito de la profundidad”. Este cineasta proclama su intención de situar al espectador en un plano de sentimientos superficiales, sin mensaje alguno racional. Pero lo hay: es el de emancipar las emociones de la inteligencia, dejándolas a la deriva.
Otras producciones fílmicas igualmente manipuladas son Jesucristo Superstar, El Código da Vinci, El Nombre de la Rosa…
La literatura ha corrido una análoga suerte ideológica. Obras escritas por autores que figuran en el cenit de la cartelera literaria introducen toda clase de sofismas y mentiras históricas para desacreditar las experiencias religiosas (Ejemplo: El Evangelio según Jesucristo, del Premio Nobel José Saramago). Muchas otras propalan un escepticismo que desmantela las conciencias de toda certidumbre y las deja aptas para ser confiscadas por las ideologías de izquierda. Y un buen número de sus representantes políticos e intelectuales las han traducido a la cultura popular, y han usado los medios de comunicación para convencer a las personas comunes y corrientes de que ser agnóstico es señal de una inteligencia superior.
Publicitan estadísticas ficticias o reales, y las interpretan según su propia conveniencia.
El objetivo es implantar la creencia de que ciertas actitudes y conductas generalizadas son normales, y por lo tanto normativas.

4.3 La manipulación empresarial.
Sometidos a las exigencias de la competitividad, los empresarios tienden a cumplir rigurosamente sus metas de producción y a reducir al máximo posible sus costos directos e indirectos. La degradación de los trabajadores a la categoría de potencial humano, de mero parámetro operativo, es a veces una consecuencia de ese imperativo, cuando los empresarios atienden exclusivamente al lucro, al llamado margen de utilidades, y a derrotar a sus competidores por la vía de los precios. En tal caso, los argumentos empleados para justificar esa depredación laboral son inevitablemente manipuladores, tanto en sus conceptos como en su lenguaje.

4.4 La manipulación cientificista y tecnocrática.
Los científicos empiristas y materialistas manipulan cuando afirman dogmáticamente que el método experimental y matemático es el único que permite alcanzar un ver-dadero conocimiento la realidad. Es la óptica científicista, que adultera los auténticos objetivos de la ciencia y difunde a veces teorías carentes de todo fundamento científico, hasta convertirlas en creencias populares masivas. Quizás la más conocida es la teoría evolucionista de Darwin, actualmente reciclada por el neoevolucionismo, que reduce al ser humano a la misma condición de los animales, pero que hoy está siendo sometida a una severa crítica por científicos de vanguardia, sobre todo en el campo de la biología molecular.
Los tecnócratas manipulan cuando proclaman que la tecnología es la única opción que asegura el bienestar y la felicidad humanas, y que constituye la clave áurea de nuestro futuro.
La manipulación científicista y tecnocrática se conecta a menudo con la manipulación ideológica llevada a cabo por el marxismo y por el liberalismo “duro”, pues su denominador común es el empirismo materialista.
Una de esas manipulaciones consiste en usar los descubrimientos científicos y los avances tecnológicos para falsificar la vida humana real, alterando su sentido y reduciendo su valor; en último término, cosificándola. Dicha adulteración se sustenta en falsos principios y falsas normas de acción, tales como “Todo lo factible es lícito”, “Toda innovación tecnológica genera progreso”, “No existe una naturaleza humana inmutable; por lo tanto, los seres humanos pueden ser modificados por completo, sometiéndolos a procesos tecnológicos idóneos para lograr tales transmutaciones”.
La Escuela de Pensadores de Frankfurt ha declarado al respecto: “El módulo de pensamiento de las ciencias exactas no puede aplicarse sin más a la sociedad. La condición de la verificabilidad experimental conduce necesariamente a la contemplación unidimensional del hombre. En este sentido, la teoría crítica tiene razón en oponerse a tal modelo operacional exigiendo una transformación cualitativa del compromiso del hombre para lograr un ordenamiento más humano de la existencia. (F. Bockle, 1971).

4.5 La manipulación de los políticos. Ya se habló de sus estrategias. Se puede agregar que el político demagogo, para engañar sin ser advertido, tiende a reducir el voltaje moral de la gente, a fin de anestesiar su capacidad de exigir una mayor calidad en el planteamiento de los problemas y en la búsqueda de soluciones.
El propósito es inducir a la ciudadanía a que adopte como ideal de vida el bienestar exclusivamente pragmático, y a que lo busque en la posesión y el consumo de bienes utilitarios. Los hechos reales han demostrado hasta la saciedad que esa fórmula no funciona,
que el pragmatismo existencial se sitúa en las antípodas de la verdadera felicidad.

4.6 La manipulación de los educadores.
Los tiranos procuran por todos los medios que la gente se mantenga en un bajo nivel cultural, para que su capacidad de discernimiento sea mínima y resulten fácilmente manipulables.
En las sociedades y estados autoritarios —escribe Bernard Haring— todo el proceso educativo se orienta a obtener ciudadanos dóciles y fáciles de manipular. Se evita y reprime todo lo que pueda suscitar un espíritu crítico.
La manipulación educativa suele operar también en oculta vinculación con la manipulación ideológica. Es otra de las estrategias urdidas por Gramsci y el socialismo renovado: permear ideológicamente la educación, proclamando un decidido interés por la cultura y el progreso. Pero se trata de una cultura y un progreso reduccionistas, que sólo acogen las opciones empírico-materialistas decretadas por la versión contemporánea del marxismo.

4.7 La manipulación de los constructores y urbanistas.
Algunos de ellos manipulan el espacio para obtener el máximo de lucro posible, en vez de diseñar un entorno auténticamente humano, que cubra todos los requerimientos naturales de la vida, incluidos los del intercambio social, los de una sana relación con el medio ambiente, y los que demanda la dimensión trascendente del hombre..

4.8 La manipulación de la prensa y los medios de comunicación.
A lo ya dicho podemos agregar que son usados para jugar un papel determinante en el concierto sociopolítico del momento. Suelen estar dirigidos por estrategas encubiertos, cuyo objetivo es difundir algún sistema cerrado de ideas, mediante un arsenal de slogans altamente eficaces.
Convierten así la información en propaganda, y ponen en juego todos los recursos del lenguaje para seducir a las masas.
Hay una multitud de trucos periodísticos al respecto: dónde poner la noticia, cómo ilustrarla, cómo se redacta, cómo se interpreta, etc. Otro ardid es la desinformación, la omisión de noticias inconvenientes, e incluso la franca mentira y la orquestación de todo un ámbito de acontecimientos, como ocurrió en el caso de Jovino Novoa.

5. CONSECUENCIAS DE LA MANIPULACIÓN EN EL SER HUMANO.
5.1 La manipulación condiciona nuestra conducta, la orientación que damos a nuestra existencia, nuestra concepción del mundo, y nos bloquea la posibilidad de alcanzar la felicidad mediante un pleno desarrollo humano.

5.2Reduce la sociedad a una masa indiferenciada y uniforme, pasivamente sometida a los poderes políticos o económicos, o la fragmenta en bandos antagónicos irreconciliables, e incluso revanchistas, que hacen imposible la solidaridad y la colaboración, factores indispensables para una auténtica convivencia humana. Desarticula las instituciones, y deja el escenario sociopolítico inerme ante la futura dominación.

5.3 La especie humana está dotada de una naturaleza común, pero cada uno de sus miembros es una persona, un individuo único e irrepetible, y esa condición natural le confiere una dignidad absoluta, que no puede ser confiscada por ningún poder de este mundo. Por otra parte, Martin Buber dice que somos relación-con, y que cada una de nuestras acciones repercuten en los demás. Las ideologías mutilan ambas dimensiones ontológicas: el valor absoluto del individuo, y su tendencia intrínseca a compartir la vida con todos sus semejantes.

5.4 Por último, como sólo la verdad nos hace libres, la manipulación nos impide ejercer nuestra libertad interior, es decir, nuestra capacidad de ser los protagonistas y artífices de nuestras propias vidas

6. ANTÍDOTOS CONTRA LA MANIPULACIÓN.
6.1 El recurso más eficaz del manipulador es la superficialidad, impuesta desde la partida, y de modo rotundo y contundente. Dicho recurso, que alinea todas las posibilidades a su favor, va unido a la ambigüedad y la confusión. De ahí que el primer requisito para conservar la libertad interior frente a sus agresiones sea poner al descubierto los malabarismos que despliega para obnubilar nuestros procesos mentales. Eso nos exige estar alertas para reconocerlos, aprender a pensar con rigor, adquirir una sólida educación humanista, y orientar inteligentemente a los demás hacia esas mismas instancias.
Dice Michel Ende, en un pasaje de su libro Momo: “Los hombres grises sólo pueden hacer su oscuro negocio si nadie los reconoce… ¡Lo único que tenemos que hacer es cuidar de que resulten visibles! Porque el que los ha reconocido una vez los recuerda y los reconoce enseguida. De modo que no pueden hacernos nada: seremos intocables”.

6.2 Adoptar una postura crítica ante las informaciones de los medios de comunicación.
No podemos reducir el alcance de esos medios, o someterlos a un “control de veracidad”, pero sí podemos revisar los datos e interpretaciones que nos entregan, para discernir cuáles son reales y cuáles están manipulados. Es importante conocer la técnica periodística, porque permite detectar muchos trucos como los siguientes:
a) A veces se concede un titular de tres columnas —que de por sí implica una alta valoración— a noticias insignificantes, pero que el medio quiere magnificar.
b) Otras veces se silencian temas y sucesos relevantes para la vida humana, de carácter ético, psicológico, filosófico, y hasta científico (por ejemplo, los planteamientos del movimiento de avanzada Intelligent Design (Diseño Inteligente), cuyo objetivo es utilizar los más recientes descubrimientos de la biología para demostrar la existencia de un Ser Superior creador de la vida).
c) Si alteran una información y alguien reclama el derecho a réplica, esa réplica aparece en un lugar donde nadie la ve (en el caso de la prensa escrita), o es mencionada fugazmente y como de paso en los medios audiovisuales (radio y TV).
d) Se exaltan al primer plano figuras insignificantes, pero que sirven bien a sus propósitos.
e) Se escogen y retocan las imágenes impresas y televisivas que favorecen el mensaje que se quiere transmitir.

6.3 Ya dijimos que la primera ley del demagogo es no matizar los conceptos. En contrapartida, la defensa de nuestra libertad intelectual requiere exigir al demagogo aclaraciones muy precisas de lo que afirma.
Ejemplo:
Afirmación: Tomar Bacardí es cosa de hombres.
Pregunta: ¿Qué entiende Ud. por hombre?
Respuesta: XXX.
Nueva pregunta:¿Cómo puede un vaso de Bacardí producir ese desarrollo humano?
Este tipo de preguntas, hechas al estilo socrático, desarman al manipulador. Si permitimos, por el contrario, que el término “hombre” opere en nuestra mente con toda la carga emocional que implica, entramos en el proceso de fascinación que pretende el manipulador para vender su mercancía.

6.4 Una medida necesaria para promover la renovación ética de las personas y la sociedad, es evitar la superficialidad y banalidad en el tratamiento de las cuestiones de fondo de la vida. Cuando tales asuntos son abordados de esa manera, a menudo parecen oponerse entre sí, y entonces conducen a un empobrecimiento de la existencia, en lugar de las expectativas de crecimiento que generan cuando se vinculan y complementan.
Ejemplos de oposición ficticia:
Libertad versus normas y límites.
Individuo versus sociedad.
Autonomía versus heteronomía.
Derechos versus deberes ciudadanos.
Pensamiento racional versus emociones.
Convicciones propias versus diversidad.
Bienestar económico versus trascendencia.
Placer versus moral.
Sexo versus amor.

6.5 Los grandes temas históricos, éticos, antropológicos y religiosos no deben someterse al arbitrio de meros aficionados, como los opinólogos. Son extremadamente complejos, y exigen en consecuencia un conocimiento idóneo y un estricto rigor profesional.
Se intenta justificar esta práctica con tres argumentos especiosos e inconsistentes:
“Todo ciudadano debe tener libertad de expresión”. “La libertad de expresión debe ser absoluta”. “Toda opinión es digna de respeto”.
Cualquiera que objete tales consignas es considerado un defensor de la censura, totalitario y fascista. Mientras tanto, se manipula al pueblo con toda clase de burdos engaños que lo mantienen estancado en los niveles infrahumanos del subdesarrollo.

6.6 Según la teoría que los científicos llaman de masa crítica, cuando cierto número de miembros de una especie ejecuta una cantidad de acciones que dan por resultado un mismo comportamiento (llamado número de masa crítica), se produce el mismo comportamiento en los restantes miembros de la especie.
En el caso del ser humano, cuando cierta masa crítica de personas comienza a pensar o actuar de determinada manera, el resto adopta su pensamiento o comportamiento insensiblemente, sin ningún tipo de reflexión. En otras palabras, nuestros pensamientos, sentimientos y conductas inciden en todas las personas, incluso en aquellas con quienes no hemos tratado nunca.
Por tanto, la idea de aunar voluntades orientadas a la trascendencia humana, o que trabajen por unificar y dar coherencia a todo el cuerpo social, con el propósito de influir progresivamente en más y más personas, no es de ninguna manera utópica o descabellada.

6.7 El quiebre del sentido de la vida y la exaltación del absurdo es otra meta de la revolución oculta que intenta minar los cimientos espirituales del hombre actual.
Para ejercer y expandir nuestra libertad interior, además de pensar con rigor necesitamos experimentar el valor que adquiere nuestra vida cuando optamos por un alto ideal, como es el de revertir la infelicidad contemporánea volviendo a introducir en nuestra cultura los códigos naturales de la condición humana y de la realidad, los únicos que pueden conducirnos a un mejor futuro y a un mejor destino.
7. BIBLIOGRAFÍA.
1. La revolución oculta. Manipulación del hombre. Alfonso López Quintás.
2. Estrategia del lenguaje y manipulación del hombre. Alfonso López Quintás.
3. El secuestro del lenguaje. Alfonso López Quintás.
4. El poder. Romano Guardini.
5. El crepúsculo de las ideologías. Fernandez de la Mora.
6. Etica de la manipulación. Bernhard Haring.
7. Physical control of the mind. Bernard Haring.
8. Quaderni del Carcere. Antonio Gramsci.
9. Aproximación al misterio del ser. Gabriel Marcel.
 10. El reencantamiento del mundo. Morris Berman.
 11. El miedo a la libertad. Erich Fromm.
 12. El hombre light. Enrique Rojas.
 13. El enigma de lo poético. Sergio Peña y Lillo.
 14. El personalismo. Emmanuel Mounier.

 15.Espiritualidad y Libertad. Nikolas Berdaiev.

LA MANIPULACIÓN DEL HOMBRE A TRAVÉS DEL LENGUAJE

LA MANIPULACIÓN DEL HOMBRE A TRAVÉS DEL LENGUAJE [1]


Alfonso López Quintás
El gran humanista y científico Albert Einstein nos hizo esta severa advertencia : "La fuerza desencadenada del átomo lo ha transformado todo menos nuestra forma de pensar. Por eso nos encaminamos hacia una catástrofe sin igual". ¿Qué forma de pensar hubiéramos debido cambiar para evitar esta hecatombe? Sin duda, Einstein se refería al estilo de pensar objetivista, dominador y posesivo que hizo quiebra en la primera guerra mundial y no fue sustituido por un modo de pensar, sentir y querer más ajustado a nuestra realidad humana.
Los pensadores más lúcidos nos vienen instando desde el período de entreguerras a cambiar el ideal , realizar una verdadera metanoia y superar el afán de poder mediante una decidida voluntad de servicio. Este giro fue realizado en círculos escogidos, pero no en las personas y los grupos que deciden la marcha de la sociedad. En éstos siguió operante un afán incontrolado de dominio, dominio sobre cosas y sobre personas.
El dominio y control sobre los seres personales se lleva a cabo mediante las técnicas de manipulación. El ejercicio de la manipulación de las mentes encierra especial gravedad en este momento por tres razones básicas:
1)Sigue orientando la vida hacia el viejo ideal del dominio, que provocó dos hecatombes mundiales y no logra colmar hoy nuestro espíritu pues ya no podemos creer en él.
2)Impide dar un giro decidido hacia un nuevo ideal que sea capaz de llevar  nuestra vida a plenitud.
3)Incrementa el desconcierto espiritual de una sociedad que perdió el ideal que persiguió durante siglos y no logra descubrir uno nuevo que sea más conforme a la naturaleza humana.
Si queremos colaborar eficazmente a configurar una sociedad mejor, más solidaria y más justa, debemos poner al descubierto los ardides de la manipulación y aprender a pensar con todo rigor. No es demasiado difícil. Un poco de atención y  finura crítica nos permitirá delatar los trastrueques de conceptos que se están cometiendo y aprender a hacer justicia a la realidad. Esta fidelidad a lo real nos depara una inmensa libertad interior.
No basta vivir en un régimen democrático para ser libres de verdad. Hay que conquistar la libertad día a día frente a quienes intentan arteramente dominarnos con los recursos de esa forma de ilusionismo mental que es la manipulación.
Esta conquista sólo es posible si tenemos una idea clara de cuatro cuestiones: lª) Qué significa manipular, 2ª) Quién manipula, 3ª) Para qué manipula, 4ª) Qué táctica moviliza para ello. El análisis de estos cuatro puntos nos permitirá al final discernir si es posible poner en juego un antídoto de la manipulación. Estamos a tiempo de salvaguardar nuestra libertad personal con todo cuanto implica. Hagámoslo animosamente.
l. Qué significa manipular
Manipular equivale a manejar. De por sí, únicamente son susceptibles de manejo losobjetos . Un bolígrafo puedo utilizarlo para mis fines, cuidarlo, canjearlo, desecharlo. Estoy en mi derecho, porque se trata de un objeto. Manipular es tratar a una persona o grupo de personas como si fueran objetos , a fin de dominarlos fácilmente. Esa forma de trato significa un rebajamiento de nivel, un envilecimiento.
Esta reducción ilegítima de las personas a objetos es la meta del sadismo. Ser sádico no significa ser cruel, como a menudo se piensa. Implica tratar a una persona de tal manera que se la rebaja de condición. Ese rebajamiento puede realizarse a través de lacrueldad o a través de la ternura erótica. Cuando, en tiempos recientes, se introducía a un grupo numeroso de prisioneros en un vagón de tren como si fueran paquetes , y se los hacia viajar así durante días y noches, no se intentaba tanto hacerles sufrir cuanto envilecerlos. Al ser tratados como meros objetos, en condiciones infrahumanas, acababan considerándose unos a otros como seres abyectos y repelentes. Tal consideración les impedía unirse entre sí y formar estructuras sólidas que pudieran generar una actitud de resistencia. Reducir una persona a condición de objeto para dominarla sin restricciones es una práctica manipuladora sádica.
Por su parte, la caricia erótica reduce la persona a cuerpo, a mero objeto halagador. Esreduccionista, y, en la misma medida, sádica, aunque parezca tierna. La caricia puede ser de dos tipos: erótica personal . Para comprender lo que es, en rigor, el erotismo , recordemos que , según la investigación ética contemporánea, el amor conyugal presenta cuatro aspectos o ingredientes:
1)la sexualidad, con cuanto implica de atracción instintiva hacia otra persona, de halago sensorial, de conmoción psicológica...;
2)la amistad, forma de unidad estable, afectuosa, comprensiva, colaboradora, que debe ser creada de modo generoso, ya que no poseemos instintos que, puestos en juego, den lugar a una relación de este género;
3)la proyección comunitaria del amor. El hombre, para vivir como persona, debe crear vida comunitaria. El amor empieza siendo dual y privado, pero alberga en sí una fuerza interior que le lleva a adquirir una expansión comunitaria. Esto sucede el día de la boda, cuando la comunidad de amigos y -en el caso religioso- de creyentes acoge el amor de los nuevos esposos;
4)la relevancia y fecundidad del amor. El amor conyugal tiene un poder singular para incrementar el afecto entre los esposos y dar vida a nuevos seres. Nada hay más grande en el universo que una vida humana y el amor verdadero a otra persona. Por eso el amor conyugal tiene una relevancia singular, una plenitud de sentido y un valor impresionantes.
Estos cuatro elementos (sexualidad, amistad, proyección comunitaria, relevancia) no deben estar meramente yuxtapuestos, el uno al lado del otro. Han de estarestructurados. Una estructura es una constelación de elementos trabados de tal forma que, si falla uno, se desmorona el conjunto.
Ahora podemos comprender de modo preciso qué es el erotismo. Consiste en desgajar el primer elemento, la sexualidad, para obtener una gratificación pasajera, y prescindir de los otros tres. Ese desgajamiento puramente pasional destruye el amor de raíz, lo priva de su sentido pleno y de su identidad. Por eso es violento aunque parezca cordial y tierno. Pongo en juego la sexualidad a solas, porque me interesa para mis propios fines, y prescindo de la amistad. En realidad, no amo a la otra persona; deseo el halago que producen algunas de sus cualidades. Dejo, asimismo, de lado la expansión comunitaria del amor. No presto atención a la vida de familia que está llamado el amor a promover. Me recluyo en la soledad de mis ganancias inmediatas. Por eso reduzco la otra persona a mera fuente de gratificaciones para mí. Esa reducción desconsiderada es violenta y sádica. Puedo jurar amor eterno, pero serán palabras vanas, pues lo que entiendo aquí por amor no es sino interés por saciar mi avidez erótica.
Conviene mucho distinguir con nitidez los dos planos en que podemos movernos: elcorpóreo y el espiritual, el que es susceptible de manejo y el que pide respeto. Cuando una persona acaricia a otra, pone su cuerpo en primer plano, le concede una atención especial. Siempre que unas personas se relacionan con otras, su cuerpo juega cierto papel en cuanto les permite hablar, oír, ver... Si no se trata de una comunicación afectiva, el cuerpo ejerce función de trampolín para pasar al mundo de las significaciones que se quieren transmitir. Hablamos durante horas de un tema y otro, y al final recordamos perfectamente lo que dijimos, la actitud que  adoptamos, los fines que perseguimos, pero posiblemente no sabemos de qué color tiene los ojos nuestro coloquiante. Nos vimos, pero no detuvimos nuestra atención en la vertiente corpórea. No sucede así en los momentos de trato amoroso. En éstos, el cuerpo de la persona amada cobra una densidad peculiar y prende la atención de quienes se manifiestan su amor. El amante atiende de modo intenso al cuerpo de la amada. Si ve en él la expresión sensible del ser amado y toma su gesto de ternura como un acto en el cual está incrementando su amor a la persona, su modo de acariciar tendrá un carácter personal. En tal caso, el cuerpo acariciado adquiere honores de protagonista, pero no desplaza a la persona, la hace más bien presente de modo tangible y valioso. La caricia personal no se queda en el cuerpo, se dirige a la persona. Cuando dos personas se abrazan, sus cuerpos entrelazados juegan un papel  sobresaliente, pero no constituyen la meta de la atención; son el medio expresivo del afecto mutuo. La persona, en tal abrazo, no queda relegada a un segundo plano. Al contrario, es realzada. En cambio, si la atención se detiene en el cuerpo acariciado, sencillamente por el atractivo sensorial que implica tal gesto, el cuerpo invade todo el campo de la persona. Esta es vista como objeto , realidad asible, manejable, poseíble, disfrutable... Pero a un objeto no se lo ama , se lo apetecesolamente. De ahí el carácter penoso de la expresión "mujer-objeto" aplicada a ciertas figuras femeninas exhibidas en algunos espectáculos como objeto-de-contemplación o tomadas en la vida diaria como objeto-de-posesión.
El amor erótico de los seductores de tipo donjuanesco es posesivo, y en la misma medida va unido con la burla y la violencia. Don Juan, el "Burlador de Sevilla" -según la atinada formulación de Tirso de Molina-, se complacía en burlar a las víctimas de su engaños y en resolver las situaciones comprometidas con el manejo expeditivo de la espada. Esta violencia innata, muchas veces soterrada, del amor erótico explica que pueda pasarse sin solución de continuidad de unas situaciones de máxima "ternura" aparente a otras de extrema violencia. En realidad, ahí no hay ternura, sino reducción de una persona a objeto. La violencia de tal reducción no queda aminorada al afirmar que se trata de un objeto adorable, fascinador. Estos adjetivos no redimen al sustantivo "objeto" de lo que tiene de injusto, de no ajustado a la realidad. Rebajar a una persona del nivel que le corresponde es una forma de manipulación agresiva que engendra los diferentes modos de violencia que registra la sociedad actual. La principal tarea de los manipuladores consiste en ocultar la violencia bajo el velo seductor del fomento de las libertades .
En el albor de la cultura occidental, Platón entendió por " eros" la fuerza misteriosa que eleva al hombre a regiones cada vez más altas de belleza, bondad y perfección. Actualmente, se entiende por " erotismo" el manejo de las fuerzas sexuales con desenfado, sin más criterio y norma que la propia satisfacción inmediata. Obviamente, esta reclusión en el plano de las ganancias inmediatas supone una regresión cultural.
2. Quién manipula
Manipula el que quiere v encernos sin convencernos , seducirnos para que aceptemos los que nos ofrece sin darnos razones . El manipulador no habla a nuestra inteligencia, no respeta nuestra libertad; actúa astutamente sobre nuestros centros de decisión a fin de arrastrarnos a tomar las decisiones que favorecen sus propósitos.
En un anuncio televisivo se presentó un coche lujoso. En la parte opuesta de la pantalla apareció enseguida la figura de una joven bellísima. No dijo una sola palabra, no hizo el menor gesto;  mostró sencillamente su imagen encantadora. De pronto, el coche comenzó a rodar por paisajes exóticos, y una voz  nos susurró amablemente al oído: "¡Entrégate a todo tipo de sensaciones!". En ese anuncio no se aduce razón alguna para elegir ese coche en vez de otro. Se entrevera su figura con la de realidades atractivas para millones de personas y se las envuelve a todas en el halo de una frase llena de adherencias sentimentales. De esta forma, el coche queda aureolado de prestigio. Cuando vayas al concesionario de coches, te sentirás llevado a elegir éste. Y te lo facilitarán, pero no la señorita. En realidad, nadie te había prometido que, si comprabas el coche, te darían la posibilidad de tratar a esa joven. Eso hubiera supuesto hablar a tu inteligencia. Se limitaron a influir sobre tu voluntad de forma oblicua, artera. No te han engañado; te han manipulado, que es una forma sutil de engaño. Han halagado tu apetito de sensaciones gratificantes a fin de orientar tu voluntad hacia la compra de ese producto, no para complacerte o ayudarte a desarrollar tu personalidad. Te han reducido a mero cliente . Esa forma de reduccionismo es la quintaesencia de la manipulación.
Este tipo de manipulación comercial suele ir unida con otra mucho más peligrosa todavía: la manipulación ideológica, que impone ideas y actitudes de forma solapada, merced a la fuerza de arrastre de ciertos recursos estratégicos. Así, la propaganda comercial difunde, a menudo, la actitud consumista y la hace valer bajo pretexto de que el uso de tales o cuales artefactos es signo de alta posición social y de progreso. Un anuncio de un coche lujoso repetía hasta veinte veces la palabra "señor": "Un señor como Vd. debe utilizar un coche como éste, que es el señor de la carretera. Enseñoréese de sus mandos y siéntase señor...".
Cuando se quieren imponer actitudes e ideas referentes a cuestiones básicas de la existencia -relativas a la política, la economía, la ética, la religión...-, la manipulación ideológica adquiere suma peligrosidad. Por "ideología" se entiende actualmente a menudo un sistema de ideas esclerosado, rígido, que no suscita adhesiones por carecer de vigencia y, por tanto, de fuerza persuasiva. Si un grupo social lo asume como programa de acción y quiere imponerlo a ultranza, sólo tiene dos recursos: l. la violencia, y aboca a la tiranía, 2. la astucia y recurre a la manipulación. Las formas de manipulación practicadas por razones "ideológicas" suelen mostrar un notable refinamiento, ya que son programadas por profesionales de la estrategia [2] .
3. Para qué se manipula
La manipulación responde, en general, a la voluntad de dominar a personas y grupos en algún aspecto de la vida y dirigir su conducta. La manipulación comercial quiere convertirnos en clientes, con el simple objetivo de que adquiramos un determinado producto, compremos entradas para ciertos espectáculos, nos afiliemos a tal o cual club...El manipulador ideólogo intenta modelar el espíritu de personas y pueblos a fin de adquirir dominio sobre ellos de forma rápida, contundente, masiva y fácil. ¿Cómo es posible dominar al pueblo de esta forma? Reduciéndolo de comunidad masa.
Las personas, cuando tienen ideales valiosos, convicciones éticas sólidas, voluntad de desarrollar todas las posibilidades de su ser, tienden a unirse entre sí solidariamente y estructurarse en comunidades. Debido a su interna cohesión, una estructura comunitaria resulta inexpugnable. Puede ser destruida desde fuera con medios violentos, pero no dominada interiormente por via de asedio espiritual. Si las personas que integran una comunidad pierden la capacidad creadora y no se unen entre sí con vínculos firmes y fecundos, dejan de integrarse en una auténtica comunidad; dan lugar a un montón amorfo de meros individuos: una masa. El concepto de masa es cualitativo, no cuantitativo. Un millón de personas que se manifiestan en una plaza con un sentido bien definido y sopesado no constituyen una masa, sino una comunidad , un pueblo . Dos personas, un hombre y una mujer, que comparten la vida en una casa pero no se hallan debidamente ensambladas forman una masa. La masa se compone de seres que actúan entre sí a modo de objetos, por vía de yuxtaposición o choque. La comunidad es formada por personas que ensamblan sus ámbitos de vida para dar lugar a nuevos ámbitos y enriquecerse mutuamente.
Al carecer de cohesión interna, la masa es fácilmente dominable y manipulable por los afanosos de poder. Ello explica que la primera preocupación de todo tirano -tanto en las dictaduras como en las democracias, ya que en ambos sistemas políticos existen personas deseosas de vencer sin necesidad de convencer- sea privar a las gentes de capacidad creadora en la mayor medida posible. Tal despojo se lleva a cabo mediante las tácticas de persuasión dolosa que moviliza la manipulación.  
4. Cómo se manipula
El tirano no lo tiene fácil en una democracia. Quiere dominar al pueblo, y debe hacerlo de forma dolosa para que el pueblo no lo advierta, pues lo que prometen los gobernantes en una democracia es, ante todo, libertad . En las dictaduras se prometeeficacia , a costa de las libertades. En las democracias se prometen cotas nunca alcanzadas de libertad aunque sea a costa de la eficacia. ¿Qué medios tiene en su mano el tirano para someter al pueblo mientras lo convence de que es más libre que nunca?
Ese medio es el lenguaje . El lenguaje es el mayor don que posee el hombre, pero el más arriesgado. Es ambivalente: el lenguaje puede ser tierno o cruel, amable o displicente, difusor de la verdad o propalador de la mentira. El lenguaje ofrece posibilidades para descubrir en común la verdad, y facilita recursos para tergiversar las cosas y sembrar la confusión. Con sólo conocer tales recursos y manejarlos hábilmente, una persona poco preparada pero astuta puede dominar fácilmente a personas y pueblos enteros si éstos no están sobre aviso. Para comprender el poder seductor del lenguaje manipulador debemos estudiar cuatro puntos: los términos , los esquemas , los planteamientos y los procedimientos .
A) Los términos
El lenguaje crea palabras, y en cada época de la historia algunas de ellas se cargan de un prestigio especial de forma que nadie osa ponerlas en tela de juicio. Son palabras "talismán" que parecen condensar en sí todas las excelencias de la vida humana.
La palabra talismán de nuestra época es libertad . Una palabra talismán tiene el poder de prestigiar las palabras que se le avecinan y desprestigiar a las que se le oponen o parecen oponérsele. Hoy se da por supuesto -el manipulador nunca demuestra nada, da por supuesto lo que le conviene- que censura -todo tipo de censura- se opone siempre a libertad . En consecuencia, la palabra censura está actualmente desprestigiada. En cambio, las palabras independencia autonomía, democracia, cogestión van unidas con la palabra libertad y quedan convertidas, por ello, en una especie de términos talismán por adherencia.
El manipulador saca amplio partido de este poder de los términos talismán. Sabe que, al introducirlos en un discurso, el pueblo queda intimidado, no ejerce su poder crítico, acepta ingenuamente lo que se le proponga. Cuando, en cierto país europeo, se llevó a cabo una campaña a favor de la introducción de la ley abortista, el ministro responsable de tal ley intentó justificarla con este razonamiento: "La mujer tiene un cuerpo y hay que darle libertad para disponer de ese cuerpo y de cuanto en él acontezca". La afirmación de que "la mujer tiene un cuerpo" está pulverizada por la mejor filosofía desde hace casi un siglo. Ni la mujer ni el varón tenemos cuerpo somos corpóreos . Hay un abismo entre ambas expresiones. El verbo tener es adecuado cuando se refiere a realidadesposeíbles , es decir: objetos. Pero el cuerpo humano, el de la mujer y el del varón, no es algo poseíble, algo de lo que podamos disponer; es una vertiente de nuestro ser personal, como lo es el espíritu. Te doy la mano para saludarte y sientes en ella la vibración de mi afecto personal. Es toda mi persona la que te sale al encuentro. El hecho de que en la palma de mi mano vibre mi ser personal entero pone al trasluz que el cuerpo no es un objeto. No hay objeto, por excelente que sea, que tenga ese poder. El ministro intuyó sin duda que la frase "la mujer tiene un cuerpo" es muy endeble, no se sostiene en el estado actual de la investigación filosófica, y para dar fuerza a su argumento introdujo inmediatamente el término talismán libertad: "Hay que conceder libertad a la mujer para disponer de su cuerpo..." Sabía que, con la mera utilización de ese término supervalorado en el momento actual, millones de personas iban a replegarse tímidamente y a decirse: "No te opongas a esta proposición porque está la libertad en juego y serás a tachado de antidemócrata, de fascista, de ultra". Y así sucedió, efectivamente.
Si queremos ser de verdad libres interiormente, debemos perder el miedo al lenguaje manipulador y matizar el sentido de las palabras. El ministro no indicó a qué tipo de libertad se refería, porque la primera ley del demagogo es no matizar el lenguaje . De hecho aludía a la "libertad de maniobra", la libertad -en este caso- de maniobrar cada uno a su antojo respecto a la vida naciente: respetarla o eliminarla. La "libertad de maniobra" no es propiamente una forma de libertad; es, más bien, una condición para ser libre . Uno comienza a ser libre cuando, pudiendo elegir entre diversas posibilidades, -libertad de maniobra- opta por aquellas que le permiten desarrollar su personalidad de modo cabal -libertad creativa-. Pero una persona que utilice esalibertad de maniobra en contra del germen de vida que marcha aceleradamente hacia la plena constitución de un ser humano, ¿se orienta hacia la plenitud de su ser personal? Vivir personalmente es vivir fundando relaciones comunitarias, creando vínculos. El que rompe los vínculos fecundísimos con la vida que nace destruye de raíz su poder creador y, por tanto, bloquea su desarrollo como persona.
Todo esto se ve claramente cuando se reflexiona. Pero el demagogo, el tirano, el que desea conquistar el poder por la vía rápida de la manipulación opera con extrema celeridad para no dar tiempo a pensar y someter a reflexión detenida cada uno de los temas. Para ello no se detiene nunca a matizar los conceptos y justificar lo que afirma; lo da todo por consabido y lo expone con términos ambiguos, faltos de precisión. Ello le permite destacar en cada momento el aspecto de los conceptos que le interesa para su fines. Cuando subraya un aspecto, lo hace como si fuera el único, como si todo el alcance de un concepto se limitara a esa vertiente. De esa forma evita que las gentes a las que se dirige tengan suficientes elementos de juicio para clarificar las cuestiones por sí mismas y hacerse una idea serena y bien aquilatada de las cuestiones tratadas. Al no poder profundizar en una cuestión, el hombre está predispuesto a dejarse arrastrar. Es un árbol sin raíces que lo lleva cualquier viento, sobre todo si éste sopla a favor de las propias tendencias elementales. Para facilitar su labor de arrastre y seducción, el manipulador halaga las tendencias innatas de las gentes y se esfuerza en cegar su sentido crítico .
Toda forma de manipulación es una especie de malabarismo intelectual . Un mago, un ilusionista hace trueques sorprendentes y al parecer "mágicos" porque realiza movimientos muy rápidos que el público no percibe. El demagogo procede, asimismo, con meditada precipitación, a fin de que las multitudes no adviertan sus trucos intelectuales y acepten como posibles los escamoteos más inverosímiles de conceptos. Un manipulador proclama, por ejemplo, ante las gentes que "les ha devuelto las libertades", pero no se detiene a precisar a qué tipo de libertades se refiere: si a laslibertades de maniobra que pueden llevar a experiencias de fascinación -que despeñan al hombre hacia la asfixia- o a la libertad para ser creativos y realizar experiencias de encuentro , que lleva al pleno desarrollo de la personalidad. Basta pedirle a un demagogo que matice un concepto para desvirtuar sus artes hipnotizadoras.
En verdad, tenía razón Ortega y Gasset al advertir: "¡Cuidado con los términos, que son los déspotas más duros que la Humanidad padece!". Un estudio, por somero que sea, del lenguaje nos revela que "las palabras son a menudo en la historia más poderosas que las cosas y los hechos" (M. Heidegger [3] ).
B) Los esquemas mentales
Del mal  uso de los términos se deriva una interpretación errónea de los esquemas que vertebran nuestra vida mental. Cuando pensamos, hablamos y escribimos, estamos siendo guiados por ciertos pares de términos: libertad-norma, dentro-fuera, autonomía-heteronomía ... Si pensamos que estos esquemas son dilemas , de forma que debemos escoger entre uno u otro de los términos que los constituyen, no podremos realizar en la vida ninguna actividad creativa. La creatividad es siempre dual. Si pienso que cuanto está fuera de mí es distinto, distante, externo y extraño a mí, no puedo colaborar con cuanto me rodea y anulo mi capacidad creativa en todos los órdenes.
Una alumna manifestó un día en clase lo siguiente: "En la vida hay que escoger: o somos libres o aceptamos normas; o actuamos conforme a lo que nos sale de dentro o conforme a lo que nos viene impuesto de fuera. Como yo quiero ser libre, dejo de lado las normas". Esta joven entendía el esquema libertad-norma como un dilema . En consecuencia, para ser auténtica, para actuar con libertad interior se sentía obligada a prescindir de cuanto le habían dicho de fuera acerca de normas morales, dogmas religiosos, prácticas piadosas, etc. Con ello se alejaba de la moral y la religión de sus mayores y -lo que es todavía más grave- hacía imposible toda actividad verdaderamente creativa.
He aquí el poder temible de los esquemas mentales. Si un manipulador te sugiere que para ser autónomo en tu obrar debes dejar de ser heterónomo y no aceptar norma alguna de conducta que te venga propuesta del exterior , dile que es verdad pero sólo en un caso : cuando actuamos de modo pasivo no creativo . Tus padres te piden que hagas algo, y tú obedeces forzado. Entonces no actúas autónomamente. Pero suponte que percibes el valor de lo que se te sugiere y lo asumes como propio. Esa actuación tuya es a la vez autónoma heterónoma , porque es creativa.
Cuando era niño, mi madre me decía: "Toma este bocadillo y dáselo al pobre que llamó a la puerta". Yo me resistía porque era un señor de barba larga y me daba miedo. Mi madre insistía: "No es un delincuente; es un necesitado. Vete y dáselo". Mi madre quería que yo me adentrara en el campo de irradiación del valor de la piedad . El valor de la piedad me venía sugerido desde fuera , pero no impuesto . Al reaccionar positivamente ante esta sugerencia de mi madre, fui asumiendo poco a poco el valor de la piedad hasta que se convirtió en una voz interior. Con ello, este valor dejó de estarfuera de mí para convertirse en el impulso interno de mi obrar. En esto consiste el proceso formativo. El educador nos adentra en el área de imantación de los grandes valores, y nosotros los vamos asumiendo como algo propio, como lo más profundo y valioso de nuestro ser.
Ahora vemos con claridad la importancia decisiva de los esquemas mentales. Un especialista en revoluciones y conquista del poder, José Stalin, afirmó lo siguiente: "De todos los monopolios de que disfruta el Estado ninguno será tan crucial como su monopolio sobre la definición de las palabras. El arma esencial para el control político será el diccionario". Nada más cierto, a condición de que veamos los términos dentro del marco dinámico de los esquemas, que son el contexto en el que juegan su papel expresivo.
C) Los planteamientos estratégicos
Con los términos del lenguaje se plantean las grandes cuestiones de la vida. Debemos tener máximo cuidado con los planteamientos. Si aceptas un planteamiento, vas a donde te lleven. Desde niños deberíamos estar acostumbrados a discernir cuándo un planteamiento es auténtico y cuándo es falso. En los últimos tiempos se están planteando mal, con el fin estratégico de dominar al pueblo, temas tan graves como el divorcio, el aborto, el amor humano, la eutanasia... Casi siempre se los plantea de forma sentimental , como si sólo se tratara de resolver problemas acuciantes de ciertas personas. Para conmover al pueblo, se aducen cifras exageradas de matrimonios rotos, de abortos clandestinos, realizados en condiciones infrahumanas... Tales cifras son un ardid del manipulador. El Dr. B. Nathanson, director de la mayor clínica abortista de Estados Unidos, manifestó que fue él y su equipo quienes inventaron la cifra de 800.000 abortos al año en su país. Y se sorprendían al ver que la opinión pública recogía el dato y lo propagaba con toda candidez. Hoy, convertido a la defensa de la vida, se siente avergonzado de tal fraude, y recomienda vivamente que no se acepten las cifras aducidas para apoyar ciertas campañas.
D) Los procedimientos estratégicos
Hay diversos medios para dominar al pueblo sin que éste se dé cuenta. Pongamos un ejemplo; en él yo no miento pero manipulo . Tres personas hablan mal de una cuarta, y yo le cuento a ésta exactamente lo que me han dicho, pero altero un poco el lenguaje. En vez de decir que tales personas en concreto han dicho esto, indico que lo dice la gente . Paso del singular al colectivo. Con ello no sólo le infundo miedo a esa persona sino angustia , que es un sentimiento mucho más difuso y penoso. El miedo es temor ante algo adverso que te hace frente de manera abierta y te permite tomar medidas. La angustia es un miedo envolvente . No sabes a dónde acudir. ¿Dónde está la gente que te ataca con su maledicencia? La gente es una realidad anónima, envolvente, a modo de niebla que te bloquea. Te sientes angustiado.
Tal angustia es provocada por el fenómeno sociológico del rumor , que suele ser tan poderoso como cobarde debido a su anonimato. " Se dice que tal ministro realizó una evasión de capitales". ¿Quién lo dice? La gente , es decir, nadie concreto y potencialmente todos.
Otra forma oblicua, sesgada, subrepticia, de vencer al pueblo sin preocuparse de convencerlo es la de repetir una vez y otra, a través de los medios de comunicación, ideas o imágenes cargadas de intención ideológica. No se entra en cuestión, no se demuestra nada, no se va al fondo de los problemas. Sencillamente se lanzan proclamas, se hacen afirmaciones contundentes, se propagan eslóganes a modo de sentencias cargadas de sabiduría. Este bombardeo diario configura la opinión pública, porque la gente acaba tomando lo que se afirma como lo que todos piensan , como aquello de que todos hablan , como lo que se lleva, lo actual , lo normal , lo que hace norma se impone .
Actualmente, la fuerza del número es determinante, ya que lo decisivo se resuelve mediante el número de votos. El número es algo cuantitativo, no cualitativo. De ahí la tendencia a igualar a todos los ciudadanos, para que nadie tenga poder directivo de orden espiritual y la opinión pública pueda ser modelada impunemente por quienes dominan los medios de comunicación multitudinarios. Una de las metas del demagogo es anular, de una forma u otra, a quienes pueden descubrir sus trampas, sus trucos de ilusionista.
La redundancia desinformativa tiene un poder insospechado de crear opinión, hacer ambiente, fundar un clima propicio a toda clase de errores. Basta establecer un clima de superficialidad en el tratamiento de los temas básicos de la vida para hacer posible la difusión de todo tipo de falsedades. Según Anatole France, "una necedad repetida por muchas bocas no deja de ser una necedad". Ciertamente, mil mentiras no hacen una sola verdad. Pero una mentira o una media verdad repetida por un medio poderoso de comunicación se convierte en una verdad de hecho , incontrovertida; viene a constituir una "creencia", en el sentido orteguiano de algo intocable, de suelo en que se asienta la vida intelectual del hombre y que no cabe discutir sin exponerse al riesgo de quedar descalificado. A formar este tipo de "creencias" tiende la propaganda manipuladora con vistas a tener un control soterrado de la mente, la voluntad y el sentimiento de la mayoría.
El gran teórico de la comunicación MacLuhan acuñó la expresión de que "el medio es el mensaje": no se dice algo porque sea verdad; se toma como verdad porque se dice. La televisión, la radio, la letra impresa, los espectáculos de diverso orden tienen un inmenso prestigio para quien los ve como una realidad prestigiosa que se impone desde un lugar para uno inaccesible. El que está al corriente de lo que pasa entre bastidores tiene algún poder de discernimiento. Pero el gran público permanece fuera de los centros que irradian los mensajes. Es insospechable el poder que implica la posibilidad de hacerse presente en los rincones más apartados y penetrar en los hogares y hablar a multitud de personas al oído, sin levantar la voz, de modo sugerente.
Antídoto contra la manipulación
La práctica de la manipulación altera la salud espiritual de personas y grupos. ¿Poseen éstos defensas naturales contra ese virus invasor? ¿Cabe poner en juego un antídoto contra la manipulación demagógica?
Actualmente, es imposible de hecho reducir el alcance de los medios de comunicación o someterlos a un control eficaz de calidad. No hay más defensa fiable que una debida preparación por parte de cada ciudadano. Tal preparación abarca tres puntos básicos:
1) Estar alerta , conocer en pormenor los ardides de la manipulación.
2) Pensar con rigor , saber utilizar el lenguaje con precisión, plantear bien las cuestiones, desarrollarlas con lógica, no cometer saltos en el vacío. Pensar con rigor es un arte que debemos cultivar. El que piensa con rigor es difícilmente manipulable. Un pueblo que no cultive el arte de pensar con la debida precisión está en manos de los manipuladores.
3)Vivir creativamente. Lo más valioso de la vida sólo se lo aprende de verdad cuando se lo vive. Si tú, por ejemplo, prometes crear un hogar con otra persona y eres fiel a esa promesa, vas aprendiendo día a día que ser fiel no se reduce a tener aguante . Aguantar es la tarea de muros y columnas. El hombre está llamado a algo más alto, a ser creativo, es decir: a ir creando en cada momento lo que prometió crear. La fidelidad tiene un carácter creativo . Cuando el manipulador de turno te diga al oído: "No aguantes, búscate satisfacciones fuera del matrimonio, que eso es lo imaginativo y creador", sabrás contestar adecuadamente: "Amigo, yo no intento aguantar, sino ser fiel, que es bien distinto". Lo dirás porque sabrás por dentro lo que es e implica la virtud de la fidelidad.


EVALUACIÓN II

EVALUACIÓN  II OPTATIVO: VIDA COTIDIANA DESDE EL RECURSO FÍLMICO. PROFESORA: ANA MARÍA MADARIAGA MEZA AÑO 2017 SEMESTRE II ...