LA MANIPULACIÓN DEL HOMBRE A TRAVÉS DEL
LENGUAJE [1]
Alfonso López Quintás
El gran humanista y científico Albert
Einstein nos hizo esta severa advertencia : "La fuerza
desencadenada del átomo lo ha transformado todo menos nuestra forma de pensar.
Por eso nos encaminamos hacia una catástrofe sin igual". ¿Qué
forma de pensar hubiéramos debido cambiar para evitar esta hecatombe? Sin duda,
Einstein se refería al estilo de pensar objetivista, dominador y
posesivo que hizo quiebra en la primera guerra mundial y no fue
sustituido por un modo de pensar, sentir y querer más ajustado a nuestra
realidad humana.
Los pensadores más lúcidos nos vienen
instando desde el período de entreguerras a cambiar el ideal ,
realizar una verdadera metanoia y superar el afán de poder
mediante una decidida voluntad de servicio. Este giro fue realizado en círculos
escogidos, pero no en las personas y los grupos que deciden la marcha de la sociedad.
En éstos siguió operante un afán incontrolado de dominio, dominio sobre cosas y
sobre personas.
El dominio y control sobre los seres
personales se lleva a cabo mediante las técnicas de manipulación. El
ejercicio de la manipulación de las mentes encierra especial gravedad en este
momento por tres razones básicas:
1)Sigue orientando la vida hacia el viejo
ideal del dominio, que provocó dos hecatombes mundiales y no logra colmar hoy
nuestro espíritu pues ya no podemos creer en él.
2)Impide dar un giro decidido hacia un
nuevo ideal que sea capaz de llevar nuestra vida a plenitud.
3)Incrementa el desconcierto espiritual de
una sociedad que perdió el ideal que persiguió durante siglos y no logra
descubrir uno nuevo que sea más conforme a la naturaleza humana.
Si queremos colaborar eficazmente a
configurar una sociedad mejor, más solidaria y más justa, debemos poner al
descubierto los ardides de la manipulación y aprender a pensar con todo rigor.
No es demasiado difícil. Un poco de atención y finura crítica nos
permitirá delatar los trastrueques de conceptos que se están cometiendo y
aprender a hacer justicia a la realidad. Esta fidelidad a lo real nos depara
una inmensa libertad interior.
No basta vivir en un régimen democrático
para ser libres de verdad. Hay que conquistar la libertad día a día frente a
quienes intentan arteramente dominarnos con los recursos de esa forma de ilusionismo
mental que es la manipulación.
Esta conquista sólo es posible si tenemos
una idea clara de cuatro cuestiones: lª) Qué significa manipular, 2ª) Quién
manipula, 3ª) Para qué manipula, 4ª) Qué
táctica moviliza para ello. El análisis de estos cuatro puntos nos
permitirá al final discernir si es posible poner en juego un antídoto de la
manipulación. Estamos a tiempo de salvaguardar nuestra libertad personal con
todo cuanto implica. Hagámoslo animosamente.
l. Qué significa
manipular
Manipular equivale a manejar. De
por sí, únicamente son susceptibles de manejo losobjetos . Un
bolígrafo puedo utilizarlo para mis fines, cuidarlo, canjearlo, desecharlo.
Estoy en mi derecho, porque se trata de un objeto. Manipular es tratar a una
persona o grupo de personas como si fueran objetos , a fin de
dominarlos fácilmente. Esa forma de trato significa un rebajamiento de nivel,
un envilecimiento.
Esta reducción ilegítima de las personas a
objetos es la meta del sadismo. Ser sádico no significa ser
cruel, como a menudo se piensa. Implica tratar a una persona de tal manera que
se la rebaja de condición. Ese rebajamiento puede realizarse a través de lacrueldad o
a través de la ternura erótica. Cuando, en tiempos recientes,
se introducía a un grupo numeroso de prisioneros en un vagón de tren como
si fueran paquetes , y se los hacia viajar así durante días y noches,
no se intentaba tanto hacerles sufrir cuanto envilecerlos. Al ser tratados como
meros objetos, en condiciones infrahumanas, acababan considerándose unos a
otros como seres abyectos y repelentes. Tal consideración les impedía unirse
entre sí y formar estructuras sólidas que pudieran generar una actitud de
resistencia. Reducir una persona a condición de objeto para dominarla sin
restricciones es una práctica manipuladora sádica.
Por su parte, la caricia erótica reduce
la persona a cuerpo, a mero objeto halagador. Esreduccionista, y,
en la misma medida, sádica, aunque parezca tierna. La caricia puede ser de dos
tipos: erótica y personal . Para comprender
lo que es, en rigor, el erotismo , recordemos que , según la
investigación ética contemporánea, el amor conyugal presenta cuatro aspectos o
ingredientes:
1)la sexualidad, con
cuanto implica de atracción instintiva hacia otra persona, de halago sensorial,
de conmoción psicológica...;
2)la amistad, forma de
unidad estable, afectuosa, comprensiva, colaboradora, que debe ser creada de
modo generoso, ya que no poseemos instintos que, puestos en juego, den lugar a
una relación de este género;
3)la proyección comunitaria del
amor. El hombre, para vivir como persona, debe crear
vida comunitaria. El amor empieza siendo dual y privado, pero
alberga en sí una fuerza interior que le lleva a adquirir una expansión
comunitaria. Esto sucede el día de la boda, cuando la comunidad de amigos y -en
el caso religioso- de creyentes acoge el amor de los nuevos esposos;
4)la relevancia y fecundidad del
amor. El amor conyugal tiene un poder singular para incrementar el
afecto entre los esposos y dar vida a nuevos seres. Nada hay más grande en el
universo que una vida humana y el amor verdadero a otra persona. Por eso el
amor conyugal tiene una relevancia singular, una plenitud de sentido y un valor
impresionantes.
Estos cuatro elementos (sexualidad,
amistad, proyección comunitaria, relevancia) no deben estar meramente
yuxtapuestos, el uno al lado del otro. Han de estarestructurados. Una
estructura es una constelación de elementos trabados de tal forma que, si falla
uno, se desmorona el conjunto.
Ahora podemos comprender de modo preciso
qué es el erotismo. Consiste en desgajar el primer elemento,
la sexualidad, para obtener una gratificación pasajera, y prescindir de los
otros tres. Ese desgajamiento puramente pasional destruye el amor de raíz, lo
priva de su sentido pleno y de su identidad. Por eso es violento aunque parezca
cordial y tierno. Pongo en juego la sexualidad a solas, porque me interesa para
mis propios fines, y prescindo de la amistad. En realidad, no amo a la otra
persona; deseo el halago que producen algunas de sus cualidades. Dejo,
asimismo, de lado la expansión comunitaria del amor. No presto atención a la
vida de familia que está llamado el amor a promover. Me recluyo en la soledad
de mis ganancias inmediatas. Por eso reduzco la otra persona a mera fuente de
gratificaciones para mí. Esa reducción desconsiderada es violenta y sádica.
Puedo jurar amor eterno, pero serán palabras vanas, pues lo que entiendo aquí
por amor no es sino interés por saciar mi avidez
erótica.
Conviene mucho distinguir con nitidez los
dos planos en que podemos movernos: elcorpóreo y el espiritual, el
que es susceptible de manejo y el que pide respeto. Cuando
una persona acaricia a otra, pone su cuerpo en primer plano, le concede una
atención especial. Siempre que unas personas se relacionan con otras, su cuerpo
juega cierto papel en cuanto les permite hablar, oír, ver... Si no se trata de
una comunicación afectiva, el cuerpo ejerce función de trampolín
para pasar al mundo de las significaciones que se quieren transmitir. Hablamos
durante horas de un tema y otro, y al final recordamos perfectamente lo que
dijimos, la actitud que adoptamos, los fines que perseguimos, pero
posiblemente no sabemos de qué color tiene los ojos nuestro coloquiante. Nos
vimos, pero no detuvimos nuestra atención en la vertiente corpórea. No sucede
así en los momentos de trato amoroso. En éstos, el cuerpo de la persona amada
cobra una densidad peculiar y prende la atención de quienes se manifiestan su
amor. El amante atiende de modo intenso al cuerpo de la amada. Si ve en él la
expresión sensible del ser amado y toma su gesto de ternura como un acto en el
cual está incrementando su amor a la persona, su modo de
acariciar tendrá un carácter personal. En tal caso, el cuerpo
acariciado adquiere honores de protagonista, pero no desplaza a la persona, la
hace más bien presente de modo tangible y valioso. La caricia
personal no se queda en el cuerpo, se dirige a la persona. Cuando dos
personas se abrazan, sus cuerpos entrelazados juegan un papel
sobresaliente, pero no constituyen la meta de la atención; son el medio
expresivo del afecto mutuo. La persona, en tal abrazo, no queda relegada a un
segundo plano. Al contrario, es realzada. En cambio, si la atención se detiene
en el cuerpo acariciado, sencillamente por el atractivo sensorial que implica
tal gesto, el cuerpo invade todo el campo de la persona. Esta es vista
como objeto , realidad asible, manejable, poseíble,
disfrutable... Pero a un objeto no se lo ama , se lo apetecesolamente.
De ahí el carácter penoso de la expresión "mujer-objeto" aplicada a
ciertas figuras femeninas exhibidas en algunos espectáculos como
objeto-de-contemplación o tomadas en la vida diaria como objeto-de-posesión.
El amor erótico de los seductores de tipo
donjuanesco es posesivo, y en la misma medida va unido con la
burla y la violencia. Don Juan, el "Burlador de Sevilla" -según la
atinada formulación de Tirso de Molina-, se complacía en burlar a las víctimas
de su engaños y en resolver las situaciones comprometidas con el manejo
expeditivo de la espada. Esta violencia innata, muchas veces soterrada, del
amor erótico explica que pueda pasarse sin solución de continuidad de unas
situaciones de máxima "ternura" aparente a otras de extrema violencia.
En realidad, ahí no hay ternura, sino reducción de una persona a objeto. La
violencia de tal reducción no queda aminorada al afirmar que se trata de un
objeto adorable, fascinador. Estos adjetivos no redimen al
sustantivo "objeto" de lo que tiene de injusto, de no
ajustado a la realidad. Rebajar a una persona del nivel que le
corresponde es una forma de manipulación agresiva que engendra los diferentes
modos de violencia que registra la sociedad actual. La principal tarea de los
manipuladores consiste en ocultar la violencia bajo el velo seductor del fomento
de las libertades .
En el albor de la cultura occidental,
Platón entendió por " eros" la fuerza misteriosa que
eleva al hombre a regiones cada vez más altas de belleza, bondad y perfección.
Actualmente, se entiende por " erotismo" el manejo
de las fuerzas sexuales con desenfado, sin más criterio y norma que la propia
satisfacción inmediata. Obviamente, esta reclusión en el plano de las ganancias
inmediatas supone una regresión cultural.
2. Quién manipula
Manipula el que quiere v encernos sin convencernos ,
seducirnos para que aceptemos los que nos ofrece sin darnos
razones . El manipulador no habla a nuestra inteligencia, no respeta
nuestra libertad; actúa astutamente sobre nuestros centros de decisión a fin de
arrastrarnos a tomar las decisiones que favorecen sus propósitos.
En un anuncio televisivo se presentó un
coche lujoso. En la parte opuesta de la pantalla apareció enseguida la figura
de una joven bellísima. No dijo una sola palabra, no hizo el menor gesto;
mostró sencillamente su imagen encantadora. De pronto, el coche comenzó a rodar
por paisajes exóticos, y una voz nos susurró amablemente al oído:
"¡Entrégate a todo tipo de sensaciones!". En ese anuncio no se aduce razón
alguna para elegir ese coche en vez de otro. Se entrevera su figura con la de
realidades atractivas para millones de personas y se las envuelve a todas en el
halo de una frase llena de adherencias sentimentales. De esta forma, el coche
queda aureolado de prestigio. Cuando vayas al concesionario de coches, te
sentirás llevado a elegir éste. Y te lo facilitarán, pero no la señorita. En
realidad, nadie te había prometido que, si comprabas el coche, te darían la
posibilidad de tratar a esa joven. Eso hubiera supuesto hablar a tu
inteligencia. Se limitaron a influir sobre tu voluntad de forma oblicua,
artera. No te han engañado; te han manipulado, que es una
forma sutil de engaño. Han halagado tu apetito de sensaciones gratificantes a
fin de orientar tu voluntad hacia la compra de ese producto, no para
complacerte o ayudarte a desarrollar tu personalidad. Te han reducido a
mero cliente . Esa forma de reduccionismo es la
quintaesencia de la manipulación.
Este tipo de manipulación comercial suele
ir unida con otra mucho más peligrosa todavía: la manipulación ideológica, que
impone ideas y actitudes de forma solapada, merced a la fuerza de arrastre de
ciertos recursos estratégicos. Así, la propaganda comercial difunde, a menudo,
la actitud consumista y la hace valer bajo pretexto de que el uso de tales o
cuales artefactos es signo de alta posición social y de progreso. Un anuncio de
un coche lujoso repetía hasta veinte veces la palabra "señor":
"Un señor como Vd. debe utilizar un coche como éste, que es el señor de la
carretera. Enseñoréese de sus mandos y siéntase señor...".
Cuando se quieren imponer actitudes e
ideas referentes a cuestiones básicas de la existencia -relativas a la
política, la economía, la ética, la religión...-, la manipulación ideológica
adquiere suma peligrosidad. Por "ideología" se entiende actualmente a
menudo un sistema de ideas esclerosado, rígido, que no suscita adhesiones por
carecer de vigencia y, por tanto, de fuerza persuasiva. Si un grupo social lo
asume como programa de acción y quiere imponerlo a ultranza, sólo tiene dos
recursos: l. la violencia, y aboca a la tiranía, 2. la astucia y recurre a la
manipulación. Las formas de manipulación practicadas por razones
"ideológicas" suelen mostrar un notable refinamiento, ya que son
programadas por profesionales de la estrategia [2] .
3. Para qué se manipula
La manipulación responde, en general, a la
voluntad de dominar a personas y grupos en algún aspecto de la vida y dirigir
su conducta. La manipulación comercial quiere convertirnos en clientes, con el
simple objetivo de que adquiramos un determinado producto, compremos entradas
para ciertos espectáculos, nos afiliemos a tal o cual club...El manipulador
ideólogo intenta modelar el espíritu de personas y pueblos a fin de adquirir
dominio sobre ellos de forma rápida, contundente, masiva y fácil. ¿Cómo es
posible dominar al pueblo de esta forma? Reduciéndolo de comunidad a masa.
Las personas, cuando tienen ideales
valiosos, convicciones éticas sólidas, voluntad de desarrollar todas las
posibilidades de su ser, tienden a unirse entre sí solidariamente y
estructurarse en comunidades. Debido a su interna cohesión,
una estructura comunitaria resulta inexpugnable. Puede ser destruida desde
fuera con medios violentos, pero no dominada interiormente por via de asedio
espiritual. Si las personas que integran una comunidad pierden la capacidad
creadora y no se unen entre sí con vínculos firmes y fecundos, dejan de
integrarse en una auténtica comunidad; dan lugar a un montón amorfo de
meros individuos: una masa. El concepto de masa es
cualitativo, no cuantitativo. Un millón de personas que se manifiestan en una
plaza con un sentido bien definido y sopesado no constituyen una masa, sino
una comunidad , un pueblo . Dos personas, un
hombre y una mujer, que comparten la vida en una casa pero no se hallan
debidamente ensambladas forman una masa. La masa se compone de seres que actúan
entre sí a modo de objetos, por vía de yuxtaposición o choque. La comunidad es
formada por personas que ensamblan sus ámbitos de vida para dar lugar a nuevos
ámbitos y enriquecerse mutuamente.
Al carecer de cohesión interna, la masa es
fácilmente dominable y manipulable por los afanosos de poder. Ello explica que
la primera preocupación de todo tirano -tanto en las dictaduras como en las
democracias, ya que en ambos sistemas políticos existen personas deseosas de
vencer sin necesidad de convencer- sea privar a las gentes de capacidad
creadora en la mayor medida posible. Tal despojo se lleva a cabo mediante las
tácticas de persuasión dolosa que moviliza la manipulación.
4. Cómo se manipula
El tirano no lo tiene fácil en una
democracia. Quiere dominar al pueblo, y debe hacerlo de forma dolosa para que
el pueblo no lo advierta, pues lo que prometen los gobernantes en una
democracia es, ante todo, libertad . En las dictaduras se
prometeeficacia , a costa de las libertades. En las democracias se
prometen cotas nunca alcanzadas de libertad aunque sea a costa de la eficacia.
¿Qué medios tiene en su mano el tirano para someter al pueblo
mientras lo convence de que es más libre que nunca?
Ese medio es el lenguaje .
El lenguaje es el mayor don que posee el hombre, pero el más arriesgado. Es
ambivalente: el lenguaje puede ser tierno o cruel, amable o displicente,
difusor de la verdad o propalador de la mentira. El lenguaje ofrece
posibilidades para descubrir en común la verdad, y facilita recursos para
tergiversar las cosas y sembrar la confusión. Con sólo conocer tales recursos y
manejarlos hábilmente, una persona poco preparada pero astuta puede dominar
fácilmente a personas y pueblos enteros si éstos no están sobre aviso. Para
comprender el poder seductor del lenguaje manipulador debemos estudiar cuatro
puntos: los términos , los esquemas ,
los planteamientos y los procedimientos .
A) Los términos
El lenguaje crea palabras, y en cada época
de la historia algunas de ellas se cargan de un prestigio especial de forma que
nadie osa ponerlas en tela de juicio. Son palabras "talismán" que
parecen condensar en sí todas las excelencias de la vida humana.
La palabra talismán de nuestra época
es libertad . Una palabra talismán tiene el poder de
prestigiar las palabras que se le avecinan y desprestigiar a las que se le
oponen o parecen oponérsele. Hoy se da por supuesto -el manipulador nunca
demuestra nada, da por supuesto lo que le conviene- que censura -todo
tipo de censura- se opone siempre a libertad . En
consecuencia, la palabra censura está actualmente desprestigiada. En cambio,
las palabras independencia , autonomía, democracia,
cogestión van unidas con la palabra libertad y quedan convertidas, por
ello, en una especie de términos talismán por adherencia.
El manipulador saca amplio partido de este
poder de los términos talismán. Sabe que, al introducirlos en un discurso, el
pueblo queda intimidado, no ejerce su poder crítico, acepta ingenuamente lo que
se le proponga. Cuando, en cierto país europeo, se llevó a cabo una campaña a
favor de la introducción de la ley abortista, el ministro responsable de tal
ley intentó justificarla con este razonamiento: "La mujer tiene un
cuerpo y hay que darle libertad para disponer de ese cuerpo y
de cuanto en él acontezca". La afirmación de que "la mujer tiene un
cuerpo" está pulverizada por la mejor filosofía desde hace casi un siglo.
Ni la mujer ni el varón tenemos cuerpo ; somos
corpóreos . Hay un abismo entre ambas expresiones. El verbo tener es
adecuado cuando se refiere a realidadesposeíbles , es decir:
objetos. Pero el cuerpo humano, el de la mujer y el del varón, no es algo
poseíble, algo de lo que podamos disponer; es una vertiente de nuestro ser
personal, como lo es el espíritu. Te doy la mano para saludarte y sientes en
ella la vibración de mi afecto personal. Es toda mi persona la
que te sale al encuentro. El hecho de que en la palma de mi mano vibre mi ser
personal entero pone al trasluz que el cuerpo no es un objeto. No hay objeto,
por excelente que sea, que tenga ese poder. El ministro intuyó sin duda que la
frase "la mujer tiene un cuerpo" es muy endeble, no se sostiene en el
estado actual de la investigación filosófica, y para dar fuerza a su argumento
introdujo inmediatamente el término talismán libertad: "Hay
que conceder libertad a la mujer para disponer de su cuerpo..." Sabía que,
con la mera utilización de ese término supervalorado en el momento actual,
millones de personas iban a replegarse tímidamente y a decirse: "No te
opongas a esta proposición porque está la libertad en juego y serás a tachado
de antidemócrata, de fascista, de ultra". Y así sucedió, efectivamente.
Si queremos ser de verdad libres
interiormente, debemos perder el miedo al lenguaje manipulador y matizar el
sentido de las palabras. El ministro no indicó a qué tipo de libertad se
refería, porque la primera ley del demagogo es no matizar el
lenguaje . De hecho aludía a la "libertad de maniobra", la
libertad -en este caso- de maniobrar cada uno a su antojo respecto a la vida
naciente: respetarla o eliminarla. La "libertad de maniobra" no es
propiamente una forma de libertad; es, más bien, una condición para ser
libre . Uno comienza a ser libre cuando, pudiendo elegir entre
diversas posibilidades, -libertad de maniobra- opta por aquellas que le
permiten desarrollar su personalidad de modo cabal -libertad
creativa-. Pero una persona que utilice esalibertad de maniobra en
contra del germen de vida que marcha aceleradamente hacia la plena constitución
de un ser humano, ¿se orienta hacia la plenitud de su ser personal? Vivir
personalmente es vivir fundando relaciones comunitarias, creando vínculos. El
que rompe los vínculos fecundísimos con la vida que nace destruye de raíz su
poder creador y, por tanto, bloquea su desarrollo como persona.
Todo esto se ve claramente cuando se
reflexiona. Pero el demagogo, el tirano, el que desea conquistar el poder por
la vía rápida de la manipulación opera con extrema celeridad para no dar tiempo
a pensar y someter a reflexión detenida cada uno de los temas. Para ello no se
detiene nunca a matizar los conceptos y justificar lo que afirma; lo da todo
por consabido y lo expone con términos ambiguos, faltos de precisión. Ello le
permite destacar en cada momento el aspecto de los conceptos que le interesa
para su fines. Cuando subraya un aspecto, lo hace como si fuera el único, como
si todo el alcance de un concepto se limitara a esa vertiente. De esa forma
evita que las gentes a las que se dirige tengan suficientes elementos de juicio
para clarificar las cuestiones por sí mismas y hacerse una idea serena y bien
aquilatada de las cuestiones tratadas. Al no poder profundizar en una cuestión,
el hombre está predispuesto a dejarse arrastrar. Es un árbol sin raíces que lo
lleva cualquier viento, sobre todo si éste sopla a favor de las propias
tendencias elementales. Para facilitar su labor de arrastre y seducción, el
manipulador halaga las tendencias innatas de las gentes y se esfuerza
en cegar su sentido crítico .
Toda forma de manipulación es una especie
de malabarismo intelectual . Un mago, un ilusionista hace
trueques sorprendentes y al parecer "mágicos" porque realiza
movimientos muy rápidos que el público no percibe. El demagogo procede, asimismo,
con meditada precipitación, a fin de que las multitudes no adviertan sus trucos
intelectuales y acepten como posibles los escamoteos más inverosímiles de
conceptos. Un manipulador proclama, por ejemplo, ante las gentes que "les
ha devuelto las libertades", pero no se detiene a precisar a qué
tipo de libertades se refiere: si a laslibertades de maniobra que
pueden llevar a experiencias de fascinación -que despeñan al
hombre hacia la asfixia- o a la libertad para ser creativos y realizar
experiencias de encuentro , que lleva al pleno desarrollo de la
personalidad. Basta pedirle a un demagogo que matice un concepto para
desvirtuar sus artes hipnotizadoras.
En verdad, tenía razón Ortega y Gasset al
advertir: "¡Cuidado con los términos, que son los déspotas más duros que
la Humanidad padece!". Un estudio, por somero que sea, del lenguaje nos
revela que "las palabras son a menudo en la historia más poderosas que las
cosas y los hechos" (M. Heidegger [3] ).
B) Los esquemas mentales
Del mal uso de los términos se
deriva una interpretación errónea de los esquemas que
vertebran nuestra vida mental. Cuando pensamos, hablamos y escribimos, estamos
siendo guiados por ciertos pares de términos: libertad-norma,
dentro-fuera, autonomía-heteronomía ... Si pensamos que estos esquemas
son dilemas , de forma que debemos escoger entre uno u otro de
los términos que los constituyen, no podremos realizar en la vida ninguna
actividad creativa. La creatividad es siempre dual. Si pienso que cuanto está
fuera de mí es distinto, distante, externo y extraño a mí, no puedo colaborar
con cuanto me rodea y anulo mi capacidad creativa en todos los órdenes.
Una alumna manifestó un día en clase lo
siguiente: "En la vida hay que escoger: o somos libres o aceptamos normas;
o actuamos conforme a lo que nos sale de dentro o conforme a lo que nos viene
impuesto de fuera. Como yo quiero ser libre, dejo de lado las normas".
Esta joven entendía el esquema libertad-norma como un dilema .
En consecuencia, para ser auténtica, para actuar con libertad interior se
sentía obligada a prescindir de cuanto le habían dicho de fuera acerca
de normas morales, dogmas religiosos, prácticas piadosas, etc. Con ello se
alejaba de la moral y la religión de sus mayores y -lo que es todavía más
grave- hacía imposible toda actividad verdaderamente creativa.
He aquí el poder temible de los esquemas
mentales. Si un manipulador te sugiere que para ser autónomo en
tu obrar debes dejar de ser heterónomo y no aceptar norma
alguna de conducta que te venga propuesta del exterior , dile
que es verdad pero sólo en un caso : cuando actuamos de
modo pasivo , no creativo . Tus padres te
piden que hagas algo, y tú obedeces forzado. Entonces no actúas autónomamente.
Pero suponte que percibes el valor de lo que se te sugiere y lo asumes como
propio. Esa actuación tuya es a la vez autónoma y heterónoma ,
porque es creativa.
Cuando era niño, mi madre me decía:
"Toma este bocadillo y dáselo al pobre que llamó a la puerta". Yo me
resistía porque era un señor de barba larga y me daba miedo. Mi madre insistía:
"No es un delincuente; es un necesitado. Vete y dáselo". Mi madre
quería que yo me adentrara en el campo de irradiación del valor de la piedad .
El valor de la piedad me venía sugerido desde fuera , pero
no impuesto . Al reaccionar positivamente ante esta sugerencia
de mi madre, fui asumiendo poco a poco el valor de la piedad hasta que se
convirtió en una voz interior. Con ello, este valor dejó de estarfuera de
mí para convertirse en el impulso interno de mi obrar. En esto
consiste el proceso formativo. El educador nos adentra en el área de imantación
de los grandes valores, y nosotros los vamos asumiendo como algo propio, como
lo más profundo y valioso de nuestro ser.
Ahora vemos con claridad la importancia
decisiva de los esquemas mentales. Un especialista en revoluciones y conquista
del poder, José Stalin, afirmó lo siguiente: "De todos los monopolios de
que disfruta el Estado ninguno será tan crucial como su monopolio sobre la
definición de las palabras. El arma esencial para el control político será el
diccionario". Nada más cierto, a condición de que veamos los términos
dentro del marco dinámico de los esquemas, que son el contexto en el que juegan
su papel expresivo.
C) Los planteamientos estratégicos
Con los términos del lenguaje se plantean las
grandes cuestiones de la vida. Debemos tener máximo cuidado con los
planteamientos. Si aceptas un planteamiento, vas a donde te lleven. Desde niños
deberíamos estar acostumbrados a discernir cuándo un planteamiento es auténtico
y cuándo es falso. En los últimos tiempos se están planteando mal, con el fin
estratégico de dominar al pueblo, temas tan graves como el divorcio, el aborto,
el amor humano, la eutanasia... Casi siempre se los plantea de forma sentimental ,
como si sólo se tratara de resolver problemas acuciantes de ciertas personas.
Para conmover al pueblo, se aducen cifras exageradas de matrimonios rotos, de
abortos clandestinos, realizados en condiciones infrahumanas... Tales cifras
son un ardid del manipulador. El Dr. B. Nathanson, director de la mayor clínica
abortista de Estados Unidos, manifestó que fue él y su equipo quienes
inventaron la cifra de 800.000 abortos al año en su país. Y se sorprendían al
ver que la opinión pública recogía el dato y lo propagaba con toda candidez.
Hoy, convertido a la defensa de la vida, se siente avergonzado de tal fraude, y
recomienda vivamente que no se acepten las cifras aducidas para apoyar ciertas
campañas.
D) Los procedimientos estratégicos
Hay diversos medios para dominar al pueblo
sin que éste se dé cuenta. Pongamos un ejemplo; en él yo no
miento pero manipulo . Tres personas hablan mal de
una cuarta, y yo le cuento a ésta exactamente lo que me han dicho, pero altero
un poco el lenguaje. En vez de decir que tales personas en
concreto han dicho esto, indico que lo dice la gente .
Paso del singular al colectivo. Con ello no sólo le infundo miedo a
esa persona sino angustia , que es un sentimiento mucho más
difuso y penoso. El miedo es temor ante algo adverso que te hace frente de
manera abierta y te permite tomar medidas. La angustia es un miedo
envolvente . No sabes a dónde acudir. ¿Dónde está la gente que te
ataca con su maledicencia? La gente es una realidad anónima, envolvente, a modo
de niebla que te bloquea. Te sientes angustiado.
Tal angustia es provocada por el fenómeno
sociológico del rumor , que suele ser tan poderoso como
cobarde debido a su anonimato. " Se dice que tal ministro
realizó una evasión de capitales". ¿Quién lo dice? La gente ,
es decir, nadie concreto y potencialmente todos.
Otra forma oblicua, sesgada, subrepticia,
de vencer al pueblo sin preocuparse de convencerlo es la de repetir una vez y
otra, a través de los medios de comunicación, ideas o imágenes cargadas de
intención ideológica. No se entra en cuestión, no se demuestra nada, no se va
al fondo de los problemas. Sencillamente se lanzan proclamas, se hacen
afirmaciones contundentes, se propagan eslóganes a modo de sentencias cargadas
de sabiduría. Este bombardeo diario configura la opinión pública, porque la
gente acaba tomando lo que se afirma como lo que todos
piensan , como aquello de que todos hablan ,
como lo que se lleva, lo actual , lo normal ,
lo que hace norma y se impone .
Actualmente, la fuerza del número es
determinante, ya que lo decisivo se resuelve mediante el número de votos. El
número es algo cuantitativo, no cualitativo. De ahí la tendencia a igualar a
todos los ciudadanos, para que nadie tenga poder directivo de orden espiritual
y la opinión pública pueda ser modelada impunemente por quienes dominan los medios
de comunicación multitudinarios. Una de las metas del demagogo es anular, de
una forma u otra, a quienes pueden descubrir sus trampas, sus trucos de
ilusionista.
La redundancia
desinformativa tiene un poder insospechado de crear opinión, hacer
ambiente, fundar un clima propicio a toda clase de errores. Basta establecer un
clima de superficialidad en el tratamiento de los temas básicos de la vida para
hacer posible la difusión de todo tipo de falsedades. Según Anatole France,
"una necedad repetida por muchas bocas no deja de ser una necedad".
Ciertamente, mil mentiras no hacen una sola verdad. Pero una mentira o una
media verdad repetida por un medio poderoso de comunicación se convierte en una
verdad de hecho , incontrovertida; viene a constituir una
"creencia", en el sentido orteguiano de algo intocable, de suelo en
que se asienta la vida intelectual del hombre y que no cabe discutir sin
exponerse al riesgo de quedar descalificado. A formar este tipo de
"creencias" tiende la propaganda manipuladora con vistas a tener un
control soterrado de la mente, la voluntad y el sentimiento de la mayoría.
El gran teórico de la comunicación
MacLuhan acuñó la expresión de que "el medio es el mensaje": no se
dice algo porque sea verdad; se toma como verdad porque se dice. La televisión,
la radio, la letra impresa, los espectáculos de diverso orden tienen un inmenso
prestigio para quien los ve como una realidad prestigiosa que se impone desde
un lugar para uno inaccesible. El que está al corriente de lo que pasa entre bastidores
tiene algún poder de discernimiento. Pero el gran público permanece fuera de
los centros que irradian los mensajes. Es insospechable el poder que implica la
posibilidad de hacerse presente en los rincones más apartados y penetrar en los
hogares y hablar a multitud de personas al oído, sin levantar la voz, de modo
sugerente.
Antídoto contra la
manipulación
La práctica de la manipulación altera la
salud espiritual de personas y grupos. ¿Poseen éstos defensas naturales contra
ese virus invasor? ¿Cabe poner en juego un antídoto contra la manipulación
demagógica?
Actualmente, es imposible de hecho reducir
el alcance de los medios de comunicación o someterlos a un control eficaz de
calidad. No hay más defensa fiable que una debida preparación por parte de cada
ciudadano. Tal preparación abarca tres puntos básicos:
1) Estar alerta , conocer
en pormenor los ardides de la manipulación.
2) Pensar con rigor ,
saber utilizar el lenguaje con precisión, plantear bien las cuestiones,
desarrollarlas con lógica, no cometer saltos en el vacío. Pensar con rigor es
un arte que debemos cultivar. El que piensa con rigor es difícilmente
manipulable. Un pueblo que no cultive el arte de pensar con la debida precisión
está en manos de los manipuladores.
3)Vivir creativamente. Lo más valioso de
la vida sólo se lo aprende de verdad cuando se lo vive. Si tú, por ejemplo,
prometes crear un hogar con otra persona y eres fiel a esa promesa, vas
aprendiendo día a día que ser fiel no se reduce a tener aguante .
Aguantar es la tarea de muros y columnas. El hombre está llamado a algo más
alto, a ser creativo, es decir: a ir creando en cada momento lo que prometió
crear. La fidelidad tiene un carácter creativo . Cuando el
manipulador de turno te diga al oído: "No aguantes, búscate satisfacciones
fuera del matrimonio, que eso es lo imaginativo y creador", sabrás
contestar adecuadamente: "Amigo, yo no intento aguantar, sino ser fiel,
que es bien distinto". Lo dirás porque sabrás por dentro lo que es e
implica la virtud de la fidelidad.
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